La celeridad con que actuaron el MP y la Contraloría levanta sospechas de presión por parte del Presidente.
Los silos de lámina son utilizados en las comunidades para lograr una poscosecha cuando escasean los alimentos. Esto quiere decir que, si una familia o un agricultor logra durante el año una cosecha mayor de granos (maíz, frijol, trigo o maicillo) de los que consumirá, puede guardarlos y usarlos hasta dos años después de que fueron almacenados.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) apoya esta técnica de almacenamiento desde hace más de 40 años. De enero a abril, por ejemplo, entregó 21 mil 874 depósitos metálicos que beneficiaron al mismo número de familias de 167 municipios del país, todos con altos índices de inseguridad alimentaria y nutricional.
Los silos entregados tiene capacidad para almacenar 12 quintales, aunque hay de distintos tamaños. Algunos son familiares y otros pueden ser industriales, pero todos son importantes para los agricultores porque les permite proteger sus granos de los cambios climáticos, de plagas de gorgojos, ratas y otro tipo de roedores.
El jefe de la Unidad de Almacenamiento de Alimentos del MAGA, Rolando Ochoa, explica que con esta técnica las familias del área rural han logrado reducir la pérdida de sus granos. Las últimas cifras señalan que los municipios en que entregaron los silos aún mantienen de la última cosecha 39 mil 373 quintales. Y estos serán un beneficio en cualquier momento, ya sea para venta o para su consumo.
Puede elaborarse en casa
Ramiro López elabora canales para bajadas de agua y silos. Los puede construir en casa porque solo se requiere un martillo, una tenaza, una lámina galvanizada o mixta, cautín y estaño. Los graneros que fabrica López son para 10 quintales y cuestan Q500.
El MAGA trabaja los silos con los artesanos de las comunidades. Los beneficiarios pagan Q160 por la mano de obra en tanto que la cartera da Q270, el equivalente a los materiales.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO, en inglés) apoya la entrega de depósitos y explica a las familias cómo limpiar el recipiente, dónde ubicarlo -en un sitio que no sea húmedo ni que le dé el sol- para asegurar estas funciones. Además les recomiendan observar la calidad del grano y su grado de humedad, aprenden sobre cómo llenarlo y sellarlo.
Helmer Velásquez, coordinador de ONG y Cooperativas (Congcoop), recomienda poner atención cuando les explican el cuidado de los granos porque en ocasiones no se les enseña qué tratamiento utilizar y el silo es por gusto.
El estadio Mario Camposeco, y Xelajú M.C. con él, será un volcán efervescente en busca del título hoy por la noche.
Municipal, su rival, sin embargo, tiene un arquero para campeón, Jaime Penedo –aunque, como todo el plantel rojo, ahora comete inusuales errores, en un aparente estatismo (o mal estado) físico...
Tiene también a un Hamilton López voluntarioso –aunque cada vez más pulido en sus movimientos por un técnico, Javier Delgado, que debe identificarse con su estilo, muy parecido al suyo como jugador–, a un Yoni Flores de gran carácter hasta para hacer goles decisivos; y un medio campo lleno de luces, en un aplicado Saúl Phillip, en un cumplidor y tocador Pedro Samayoa, y en un talento desequilibrante como Eliseo Quintanilla.
Y aunque no parezcan en su mejor estado físico –como todo el plantel edil–, la movilidad de Mario Rodríguez, el generoso esfuerzo de J. J. Castillo –y sus infaltables goles de finales–, la potencia de Marvin Ávila y el batallar de Darwin Oliva están intactos para hacer el gol siempre inesperado de los rojos…