Líder de la lucha pacifista por la liberación de su país, el Tíbet, el Dalái-Lama, guía espiritual de 14 millones de personas, llega mañana a Guatemala.
Una profecía afirma que el “XIV Dalái-Lama será el último de su estirpe” y, entonces, el pueblo tibetano perderá a su país, y a su más importante líder religioso. “Es posible que yo sea el último, pero si permanezco por 30 o 40 años más, las cosas tendrán que cambiar. Como budistas creemos que todo fenómeno es pasajero”, dice al referirse a ésta, Su Santidad, el XIV Dalái-Lama, Tenzin Gyatso.
De acuerdo con la sicología budista, la mayoría de nuestros problemas se debe a nuestro ardiente deseo y “apego por las cosas que consideramos duraderas” y que, en realidad, no lo son. (De Una aportación humana a la Paz Mundial,selección de textos del Dalái-Lama.)
Tenzin Gyatso nació el 6 de julio de 1935 en la aldea de Takster, en el Tíbet. A los dos años de edad, con base en una tradición religiosa tibetana, fue designado jefe espiritual del budismo tibetano y decimocuarto Dalái-Lama.
Pacifista
El personaje semidivino y mítico, que reúne supremacía política y liderazgo espiritual desde el siglo XV en el Tíbet, fue conocido por muchos guatemaltecos a raíz de una película: Siete años en el Tíbet,estelarizada por Brad Pitt. Ahí aparece como un niño cuya inquietud era desentrañar los misterios detrás de un proyector de películas, lejos aún de la que sería su misión en la Tierra: ayudar a los seres humanos a sobrellevar el sufrimiento.
Venerado por sus súbditos como la encarnación viviente de la Divinidad, también llamado “El Sagrado, Suave Gloria, Poderoso en la Palabra, Puro de Men- te, Divinamente Sabio, Recipiente de la Fe o Ancho como el Océano”, Tenzin Gyatso es la reencarnación de Avalokitesvara, el Buda de la Compasión, para más de 14 millones de tibetanos y mongoles.
Si bien se reporta que más de un millón de tibetanos han muerto a causa de la ocupación china en su país en la década de los 50, y que le obligó a él mismo a buscar el exilio en la India, el Dalái- Lama se ha dado a conocer por su postura pacifista.
Su llamado a una revolución “espiritual” antes que violenta, el Premio Nobel de la Paz de 1989, nunca ha pedido venganza contra los masacradores de su pueblo. Eso sí, ha realizado una intensa labor política internacional por devolverle la autonomía a su país, a la cual China considera como propia.
Budistas en el país
En Guatemala, el budismo se practica desde hace décadas. Lorena Wong, de Casa Tíbet Guatemala, institución que existe desde hace 8 años, menciona que ellos conocen a 4 agrupaciones, con alrededor de 300 personas, entre hombres, mujeres y adolescentes.
Casa Tíbet es un centro de meditación, “no un templo”, cuenta. Imparten cursos que van de la introducción a la teoría y práctica del budismo tibetano al estudio de textos clásicos. “No es yoga”, aclara. El método se asemeja más a sesiones psicológicas. “Se enseña a transformar las emociones negativas en positivas”.
Según Wong, el Dalái-Lama es un hombre muy feliz, “siempre sonriente”. Además de llegar al país en visita diplomática para agradecer el apoyo dado a la causa del Tíbet, compartirá las cuatro verdades nobles del Budismo. De cómo reconocer el origen del sufrimiento humano y aprender a evitarlo. Una enseñanza que, sin duda, hace falta en Guatemala.
0 comentarios: