El mercado de snacks (bocadillos) en Centroamérica, dominado por siete empresas líderes, aceleró su modernización e internacionalización en los últimos años, y bajado los precios a los consumidores.
Presionadas por una incesante competencia, las empresas líderes en el segmento de los snacks en la región, entre las que destacan las salvadoreñas Diana y Boca Deli, la guatemalteca Alimentos Señorial, la hondureña Alimentos Dixi, la costarricense Alimentos Jack's, y las globales Demasa y Frito-Lay, iniciaron una ofensiva de mercadeo y se dirigieron no solo a mercados centroamericanos, sino a Norteamérica, Sudamérica y Europa.
La innovación es otra constante en esta competencia, que se traduce, según el Análisis del mercado de snacks en Centroamérica elaborado por ACNielsen, en más de 25 lanzamientos de nuevos productos solo en los últimos tres años y la expansión hacia nuevas líneas, como snacks dulces.
Empresas globales y locales pelean cada tramo de este mercado que firmas del sector y analistas estiman en US$200 millones en ventas anuales. Cada año, los centroamericanos consumen más de 80 millones de libras de snacks.
Según ACNielsen, en Centroamérica el de mayor peso en la estructura de ventas es Guatemala (un 40por ciento de participación), seguido por Honduras (20 por ciento), Costa Rica (16 por ciento), El Salvador (13 por ciento), Panamá (7 por ciento) y Nicaragua (4 por ciento).
Por el mercado guatemalteco compiten Frito-Lay, con su marca Sabritas, la local Alimentos Señorial, las salvadoreñas Diana y Boca Delli, junto a la hondureña Alimentos Dixi, con su marca Yummis.
En El Salvador, las nacionales Diana y Boca Deli controlan el 90 por ciento del mercado en el que también está Frito-Lay, con Sabritas. En Honduras, Yummis, Diana, Señorial y Sabritas pelean por ganarse el gusto de los consumidores, con la empresa de casa como líder.
En Costa Rica, Alimentos Jack's, Demasa, con su marca Tosty, y Frito-Lay, con su producto premium Papas Lays, tienen presencia; mientras que en Panamá el mayor actor es Adisa-Frito-Lay, que produce en esa región su marca local Adisa, y distribuye Frito-Lay. Esta última empresa opera tres plantas en Centroamérica, desde las cuales cubre los mercados de México, Guatemala, El Salvador, Honduras y Panamá.
La más internacional
Una de las empresas líderes regionales es la salvadoreña Diana, con ventas por US$110 millones en Centroamérica hasta agosto de 2005. Renato Barrera, encargado de desarrollo de comercio internacional de la firma, estimó que el mercado de snacks en Centroamérica y El Salvador empezó a cambiar en 1995 cuando entró en la región Frito-Lay y las empresas locales comenzaron a explorar oportunidades de negocio en los países vecinos. Hoy, Diana traspasó las barreras regionales para exportar a EE.UU., donde suma ventas por US$1.4 millones, y recientemente, a Australia y Suecia.
“Esto nos ha permitido precios bajos, beneficia al consumidor y no dependemos de terceros para algunos procesos”, agregó.
Diana posee siete fábricas que integran una sola planta de producción en El Salvador, donde se elaboran 386 variedades de snacks dulces y salados, y posee operaciones locales en Guatemala, Honduras y Nicaragua, para la venta y distribución de productos.
Crecimiento regional
En Guatemala, Alimentos Señorial de la Corporación Castillo Hermanos,
disputa el mercado con Frito-Lay (Sabritas), Diana y Yummis, y crece en la región. Alfredo Pivaral Castillo, gerente de ventas para Guatemala, informó que tienen presencia en El Salvador, Honduras y Nicaragua, y hacen planes para crecer al sur de México, Costa Rica y Panamá: “Tenemos los productos y la calidad para ser un competidor regional importante”, manifestó.
Una de las más recientes inversiones del grupo fue la construcción de una planta de alimentos en Chinandega, Nicaragua. “Los fletes son un costo importante en nuestro producto, y si estamos pensando en la regionalización, tenemos la posibilidad de producir en Nicaragua y acercarnos a los mercados nicaragüense, panameño y costarricense, en poco tiempo. Después iremos al sur de México. Nuestra visión de corto plazo es convertirnos en un actor regional completo”, explicó Pivaral.
En Guatemala, desde el 2000, el mercado de snacks estaba creciendo de un 5 a un 10 por ciento anual, pero de 2004 a 2005 bajó un 2 por ciento.
Pivaral atribuyó este estancamiento a la coyuntura económica de la región, que se ha traducido en un menor poder adquisitivo de la gente y en la demanda de artículos de bajo precio.
Con más de 30 productos en su portafolio, y constantes innovaciones, Señorial maneja frituras de maíz, chicharrón, yuca, plátano, queso y productos expandidos.
Más especialización
Hasta hace poco más de diez años, el mercado de snacks en El Salvador estaba dominado casi en forma exclusiva por Productos Alimenticios Diana. Este panorama cambió en 1996 cuando nació Productos Alimenticios Boca Deli, propiedad de los hijos de uno de los fundadores de Diana, Pablo Tesak. Entre ambas empresas controlan más del 90 por ciento del mercado nacional, según estimaciones de estas.
Boca Deli tiene su planta de producción en El Salvador y desde allí exporta a la región. Rosa María de Zamora, gerente comercial, aseguró que su marca tiene la segunda posición en El Salvador y la tercera en Guatemala y Honduras.
Parte del éxito de Boca Deli, aseguró, es la “especialización de productos” que ha buscado, en tanto que “los demás competidores tienen artículos más genéricos”. Este ha sido el caso de los Frijoli Chips, unas tortillas de maíz bañadas con frijoles; las Trompetas de Pizza, insufladas con un sabor y aroma a pizza al estilo europeo; los Gustitos, insuflados de maíz con salsa y queso en forma de manita, y los Piggy, chicharrones orgánicos que saben “a verdadero tocino”. Estos son apenas algunos de los 50 productos de la empresa.
0 comentarios: