• elPeriodico
  • Deportivo
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, miércoles 15 de febrero de 2012

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Suplementos
  • Obituario
  • Domingo
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
GenT & MásSwitchEspacios
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • Ley de Transportes
  • A paso de tortuga
  • El desafío del Presidente
  • Nombramiento inapropiado
  • Doble moral gringa
  • Quiten la propaganda
  • Impertinencias en la televisión
  • Cine de calle
  • Por una nueva ley minera
  • Naranja patriota

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • Defensor
  • Palmieri
  • Juárez-Paz
  • Villagrán-Kramer
  • Balsels
  • Cofiño
  • elEditorial
  • Que cada uno la compre
  • Presten atención al IGSS
  • No los atrapen, sólo búsquenlos
  • Hospital Herrera Llerandi
  • Cremas, a recortar distancias
  • Que cada uno la compre
  • Agresor de Jose R. Zamora
  • Sufrida victoria roja
  • No los atrapen, sólo búsquenlos
  • Exportaciones en bimestre
  • Presten atención al IGSS
  • Toman el riesgo de cambiar
  • Producimos 250 mil tortillas diarias
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

En otras palabras...:

Los días del chiclero

Atado al tronco, el viejo chiclero sube el árbol, hiere la corteza y extrae la resina.

Carlos Rigalt

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
Ampliar imágen EP Foto:  ep chicle
El ámbito en el que se mueve el chiclero de Virgilio Rodríguez en la novela Guayacánes un universo caleidoscópico, donde el Sol se resquebraja en miles de haces de luz dentro de la profundidad de la selva petenera y donde los ríos son caminos de esmeralda por los que se escurren presurosos los cayucos, tripulados por peones indios y cuatreros mexicanos, ladrones de madera… Es un mundo de vorágine, de fiebres palúdicas, de atardeceres incendiarios en la selva inmensa.

El mundo de Juan Francisco Zepeda, don Paco –un viejo chiclero de carne y hueso–, que llegó a la comunidad de Carmelita, en Petén, hace 25 años para convertirse en el primer presidente de su cooperativa, es un mundo repleto de esfuerzos físicos, de cansancio, sudor y lucha por la supervivencia entre la selva.

Es posible que don Paco, obligado por una lesión a convalecer en la Ciudad de Guatemala años atrás, tuviera en ese entonces la sensación de náusea que le producían las idas y venidas en los buses atiborrados de la capital, en comparación a sus recuerdos de las temporadas vividas atado sobre los troncos, hiriendo la corteza del chicozapote, extrayendo la resina del chicle.

Por eso no aguantó la capital. “Ésa no es vida, usted. Imagínese, me levantaba a las 4:30 y eran 2 horas de cola de buses para llegar al trabajo”. Y no es que levantarse temprano lo disgustara. Durante su vida de chiclero y xatero se había acostumbrado a dormir solo en medio de los bosques de cedros, caobas y chicozapotes del norte de Petén, a lomo de hamaca o sobre hojas de guano.

La ruta sobre el árbol

Antes de intentar la escalada, se coloca el rudimentario equipo: un espolón como de una cuarta de largo, plateado y filudo en cada una de las pantorrillas; un par de protectores de tela para las piernas, que lo resguardan del roce contra el tronco durante su escalada.

El chiclero llega, ve el árbol que va a picar, limpia el área con su machete. Observa que primero no esté la sin pelo –la culebra Bothrops atrox o barbarilla–. Le comienza a quitar la corteza al árbol, pero primero le hizo una incisión donde colocó cuidadosamente una bolsa hecha de manta y curada con parafina, donde irá a parar la resina del chicozapote.

A golpes de machete, durante su ascenso, va trazando un zigzag en el tronco, levantando la corteza y dejando ver la resina blanca y viscosa que comienza a destilar hacia la pequeña bolsa.

Se ata una cuerda a la cintura y con ella va haciendo palanca y ascendiendo, apuntalándose con los espolones de las piernas clavados en el tronco, repitiendo los golpes del machete, levantando la corteza, subiendo, golpeando, sudando la camiseta blanca bajo el sol, hasta llegar a la copa.

A él, que le gusta “trabajar despacio”, le lleva media hora subir y bajar del árbol. La bolsita se deja hasta el día siguiente “para que se llene”. De cada árbol se extraen de cinco a seis libras de resina de chicle.

La “chiclerada” se produce de mayo a febrero, época de lluvia en Petén. “Con la lluvia es mejor, el árbol afloja su resina”, dice don Paco. El quintal lo venden a Q760. Hay chicleros que sacan hasta 2 quintales por semana. Después de extraer la resina, la llevan al campamento para ser cocinada. La venden a las dos cooperativas que existen en Petén, Suchilma y Coochicle. Ellos la exportan a Japón, el mayor consumidor de chicle en el mundo.
Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter
Untitled Document
Paga Q725 por blanqueamiento y limpieza para tus dientes en Dental Familiar
Q.725
50%

Descuento

Q.1450

Valor

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

0 comentarios:

  1. No hay comentarios publicados por el momento.
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite