Desde el inicio de la vida, la política fue una de las ciencias más trascendentales en el desarrollo de la humanidad. El hombre y la mujer se vieron en la necesidad de agruparse y organizarse para alcanzar sus fines, todo ello, en coordinación de uno o varios líderes, quienes eran elegidos de acuerdo con sus cualidades especiales.
Nótese entonces, que la política fue y es una ciencia maravillosa, utilizada desde tiempos remotos para brindarle a determinados grupos sociales, seguridad, bienestar y justicia. Vemos también que de esta ciencia, nacen aspectos económicos, sociales y culturales fundamentales en nuestra vida diaria.
Por lo que me pregunto, ¿cómo es posible que un arte tan generoso y lleno de virtudes se haya convertido en una práctica vulgar de corrupción. Por eso considero imperativo recuperar los valores y principios éticos sepultados en la mediocridad.
Debemos formar nuevos y mejores líderes en las presentes y venideras generaciones; porque, los que nos ocupan no lo son, y los pocos que existen, están corrompidos o por corromperse, o en el peor de los casos, no pueden ejercitarse independientemente, porque, de lo contrario los ejecutan, o no tienen participación pública.
0 comentarios: