– Lo más relevante es que, según el guatemalteco, la situación empeora en todos los ámbitos. Desde el punto de vista de la vida cotidiana, al final del primer año se hablaba de una situación reprobada y se calificaban de manera muy negativa casi todos los aspectos. Un año después, esa calificación ha empeorado.
En el entorno familiar de los ciudadanos se percibe que los servicios que recibe se proveen hoy de menor calidad. Con mucho, los principales problemas son, ahora, el costo de vida, la pobreza y el desempleo.
¿Mejoran las cosas en el ámbito municipal?
– No, ahí también se empeora en casi todo. Sólo hay una leve mejoría en servicios de salud y aseo. La calificación del alcalde es muy baja. Se vuelve a identificar como los principales problemas el desempleo, la pobreza y, a nivel de comunidad, la seguridad.
¿Qué se colige a nivel nacional?
– Los ciudadanos responden que el primer problema del país es el de la seguridad, lo cual contrasta con su principal problema personal o familiar, que es el económico. Esto puede reflejar una mera percepción por la cantidad de noticias sobre el tema de la seguridad que recibe de parte de los medios. Sin duda, el problema de la inseguridad es importante, pero no es el central. El central es la economía.
La gente piensa que está peor en este gobierno que en el anterior. Es pesimista respecto al futuro y ha subido dramáticamente la percepción de que el país va por un rumbo equivocado. Esto no debe atribuirse necesariamente al gobierno, sino que es el país entero el que se debe enrumbar por el camino correcto.
¿Y cómo se explica que el Presidente obtenga una calificación relativamente buena en lo personal, pero se critique con dureza el desempeño del gobierno?
– Es cierto, Óscar Berger es visto como una buena persona, simpático, agradable, incluso inteligente y capaz, pero al mismo tiempo los consultados dicen que no se preocupa de la gente común y corriente. Esa percepción ha aumentado en un 20 por ciento este año, y es muy relevante. Es muy bien calificado como persona, pero muy mal calificado en su desempeño. La gente no cree que tenga un plan para gobernar, no cree que combata la corrupción, no cree que cumpla sus
promesas.
¿Le sirve de algo al Presidente ser todavía agradable para la gente?
– Cuenta con una especie de capital personal, pero tiene muy poco capital político. Su capital personal lo puede utilizar para reposicionarse. La gente le pide que arranque. No se ha desempeñado bien hasta ahora.
Ahora bien, hay que entender que este capital personal se acaba. Ahí está el caso de Abel Pacheco, en Costa Rica. Fue visto como un buen hombre, agradable hasta su segundo año de gestión. Luego, se precipitó su imagen.
¿Parece haber opción para que Berger enmiende el camino?
– Sí puede. La gente sigue confiando en él. Tiene la oportunidad de rediseñar su Gabinete, darle poder a un equipo gerencial que haga cambios concretos.
El guatemalteco espera del gobierno buenos servicios públicos, buenos caminos. Guatemala está lista para mejorar un poco en todo esto. Se puede mejorar en creación de empleo. Nada de eso es inalcanzable, no está en el cielo. Pero tiene que mejorar su equipo gerencial.
¿Cómo afecta políticamente al gobierno la mala percepción que tiene el guatemalteco del rumbo de las cosas en el país?
– Afecta, sobre todo, al partido de gobierno. La Gana baja, en opinión favorable, de manera muy sensible. La opinión negativa sube 20 puntos. Más significativo es que el apoyo al partido oficial se reduce a la mitad. Mientras tanto, la UNE se mantiene.
¿Qué refleja La Encuesta sobre los partidos políticos?
– En términos reales, no existen los partidos en Guatemala. No hay institucionalidad. Y en este momento, un 66 por ciento de los ciudadanos no se identifica con un partido político. La primera minoría (la UNE) sólo tiene un 11 por ciento. La Gana un 9 por ciento, el FRG un 4 por ciento. Un partido con esa suma no se puede atribuir la representación de los guatemaltecos.
¿Es relevante que Álvaro Colom goce hoy de una intención de voto del 21 por ciento?
– Colom es el único aspirante con una opción de voto significativa. El único que supera el margen de error de La Encuesta. También me parece relevante el papel de Rigoberta Menchú, la mujer con la imagen mejor valorada y de quien se cree que cuenta con posibilidades de ser Presidenta. Esto habla de un cambio en la visión del país.
0 comentarios: