Es inconcebible y triste ver como un grupo de personas juzga a los militares en su totalidad como en el artículo del 30 de marzo “Apoyar a cabecitas de algodón” por Lissette González Martínez. No sé si ella esté enterada, pero en todas las entidades hay gente mala, deshonesta, pero también personas buenas, correctas, honestas y muy honradas, por lo cual no se debe generalizar y mucho menos atacar a personas constantemente, que por su condición y trabajo no pueden hablar para defenderse (no incluyo al gobierno).
Sí, hablo porque mi abuelo fue un excelente y muy respetado militar y licenciado, como lo es mi suegro, mi cuñado varios familiares, pero muy en especial mi esposo. Me consta su honradez, el amor a su carrera y su enorme lado humano.
0 comentarios: