Ocho horas duró operación para separar a las siamesas
Ángela Leticia permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos, se encuentra estable pero delicada. Su hermana murió cinco horas después de haber sido separadas.
Después de una cirugía que duró 12 horas, fueron separadas las siamesas Ángela Leticia y Ángela Corina Piló Xicay. Al cierre de la edición, la primera permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos y su situación era estable pero delicada, cuyo período crítico será de hasta 72 horas, según informaron los médicos a cargo.
La operación fue calificada como exitosa, pero Corina dejó de vivir cinco horas después de haberla separado de su hermana, con quien compartía el hígado y parte de las funciones cardíacas. “La niña tenía un corazón univentricular, el cual le provocaba problemas en la circulación”, explicó Javier Bolaños, cirujano pediátrico que coordinó la cirugía.
El éxito, dijo Bolaños, consiste en que las hermanas fueron separadas sobrevivieron a la cirugía aunque una falleciera cinco horas después.
Hasta el momento, agregó, Leticia ha reaccionado de la manera prevista, incluso se esperaba la muerte de Corina, porque su corazón no terminó de formarse.
Esta niña presentó complicaciones cardíacas poco después de la separación, ya que sufrió dos paros cardiorrespiratorios antes de ser trasladada a Cuidados Intensivos, donde falleció por el tercer paro.
La separación duró menos del tiempo estipulado, ya que al momento de la intervención los médicos descubrieron que su estado era más alentador del que esperaban.
Un equipo de cuidados postoperatorios cuida de Leticia, quien a decir de los médicos ha respondido bien. “La niña está bien, tomando en cuenta que fueron 12 horas de operación, una cirugía grande para cualquier ser humano. Ahora solo queda esperar a que se estabilice y que no presente complicaciones como hemorragias e infecciones”, añadió Manuel Pérez, neonatólogo que tuvo bajo su cuidado a las siamesas desde que llegaron al Hospital Roosevelt, el pasado 24 de junio.
La cirugía se realizó en el quirófano de Pediatría del Hospital Roosevelt, en momentos en que los médicos que atienden la consulta externa mantenían paros de labores por la falta de insumos para trabajar.
En este caso, la separación de las hermanas fue financiada gracias al apoyo anónimo con el que se logró recaudar al menos US$50 mil, y el equipo utilizado fue prestado.
La sepultarán en Sololá
Los rostros de Leticia y Wenceslao, los padres de las niñas, expresaban sentimientos encontrados. La pareja siguió paso a paso la cirugía. Eran informados de los avances y situación médica de sus hijas. Por momentos se mostraban contentos, pero el llanto se asomó cuando supieron de los problemas cardíacos de Corina.
Informaron que la niña será sepultada en San Lucas Tolimán, Sololá. Wenceslao no tenía entre sus planes un sepelio, pero con voz resignada expresó que la llevarán a su tierra, así como su satisfacción con los médicos y con Dios.
Leticia pudo tener en brazos a Corina minutos antes de fallecer, después de obtener un permiso especial pedido por su psicóloga, Marialice Cofiño de Godoy, de la Asociación Mexicana y Latinoamericana de Ayuda Mental en Crisis.
Varias voluntarias anónimas que siguieron el caso desde el nacimiento expresaron su satisfacción por el resultado de la operación, aunque, con lágrimas, dieron consuelo a la pareja.
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