Ayer, ocho helicópteros y dos aviones del Ejército fueron enviados a Ixtaguán Chiquito, Ixcán, Quiché. En éstos viajaba medio centenar de soldados y otro grupo similar de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC).
El objetivo, según informaron fuentes del Ministerio de Gobernación, era encontrar un supuesto buzón de armas de casi tres toneladas, que pertenecieron a la guerrilla y ahora, aparentemente, están en manos de supuestos narcotraficantes que tienen copada esa zona, entre ellos Otto Herrera.
“Teníamos información de que eran fusiles, ametralladoras, granadas y lanzagranadas”, informó un detective que realizó parte de la investigación. Pero al final no encontraron nada.
Aunque la secretaria de Comunicación Social de la Presidencia, Rosa María de Frade, dijo que todo “fue parte de un simulacro”; Jorge Ortega, vocero del Ejército, confirmó que se trataba de un operativo combinado con la Policía.
El viceministro de Gobernación, Julio Godoy, también explicó la acción y aseguró que se trató de búsqueda de armas.
Por peces gordos
Este fue el segundo operativo conjunto en este mes en dicho municipio, el pasado 9 de agosto se realizó una acción similar en la finca Chaila, del municipio de Ixcán. En esa ocasión participaron varios helicópteros de la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) dentro del plan Maya Jaguar.
Se buscaba a Herrera y Carlos Sánchez, relacionados con el Cártel de Sinaloa, México.
En la acción tampoco se obtuvieron resultados. Ortega dijo que se trató de un vuelo de reconocimiento, pero fuentes policíacas confirmaron que fue un operativo en conjunto con la DEA.
“Fue peor que una pesadilla”
El alcalde del municipio de Ixcán, Marcos Hernández, dijo que en los dos operativos los soldados portaban gorros pasamontañas y trataron mal a las personas, hasta ingresaron a casas amenazando con dispararles.
“Era un caos; las mujeres lloraban, los hombres temblaban y parecía que se regresaba al pasado, cuando hubo masacres. Fue, realmente, peor que una pesadilla”.
Jorge Pérez, del Movimiento de Víctimas del Conflicto Armado Interno, indicó que a donde llegaron las fuerzas de seguridad es una comunidad de retornados. “Hubo jóvenes que huyeron a México por el temor de lo que estaba pasando”.
Hernández añadió que hay varias personas desaparecidas y solicitarán al Ejército que se informe dónde están o qué pasó con ellos.
“No sabemos que pasó con ellos, pero pediremos explicaciones al Ejército y Gobierno”, dijo.
0 comentarios: