Faltan meses para que suceda, pero de que se vende, se vende. La Pinacoteca del Banco del Café correrá la misma suerte que el resto de activos de la entidad financiera. Algunos coleccionistas de arte están pendientes de las más de 250 piezas, entre cuadros, fotografías y esculturas, desde el mismo día que se enteraron de su intervención.
Si alguna vez cobró un cheque o realizó cualquier otra operación en las oficinas centrales del Banco del Café, S.A. (Bancafé), seguro los vio. Probablemente recorrió con la mirada sus detalles mientras esperaba que le atendieran, quizás un fin de mes o de quincena.
Eran obvios, grandes, en la pared a espaldas de los cajeros receptores que vestían chaleco celeste. Son nueve acrílicos del artista Adán Aguilar. Gradas arriba, en el segundo nivel, donde sesionaban los directivos de la entidad, otro cuadro, de Juan José Rodríguez. “Es una composición abstracta en formato grande”, comenta Sergio de Gandarias, oficial de Imagen y Relaciones Públicas de Bancafé hasta el 19 de octubre, la noche que intervinieron la entidad.
La mayoría de obras son de dimensiones grandes, como requería la decoración en los espacios abiertos de la Torre Financiera del País, las oficinas centrales. El edificio guarda más de 250 piezas que conforman la Pinacoteca Bancafé: cuadros, esculturas y grabados.
Desde hace cuatro semanas forman parte del fideicomiso trasladado a Corporación Financiera Nacional (Corfina), y como todos los activos del banco también serán vendidos. El valor de la colección que decora los 11 niveles del edificio sobre la avenida La Reforma, es algo que todavía se mantiene en reserva. La Superintendencia de Bancos (SB) levanta un inventario de la pinacoteca. “Lo más conveniente será proceder a que un experto valúe las obras puesto que no cualquiera sabe de este tema”, respondió en un correo electrónico, José Francisco Asensio, coordinador de la Junta Interventora.
Los ansiosos coleccionistas de arte que esperan ya la subasta de la Pinacoteca, tendrán que ser pacientes. La lista de activos trasladada a Carlos de León, gerente general de Corfina, consta de 6 mil páginas. Y para llegar a la parte que corresponde a las obras de arte, faltan aún varios meses.
Una colección de 28 años
Mientras unos se preguntaban qué sería de sus ahorros en quetzales o de sus cuentas en dólares, otros corrieron a llamar a sus proveedores de arte y preguntar por el paradero de la Pinacoteca. La valuadora Rocío Quiroa recibió varias de esas llamadas incluso al día siguiente de la intervención, cuando la mayoría de guatemaltecos descansaba el 20 de octubre. “Me preguntaron con bastante interés por las obras de los grandes, de los maestros”. Quiroa opina que la de Bancafé es una de las pinacotecas más grandes a nivel institucional, pero no a nivel particular. En Guatemala hay coleccionistas que poseen más de 350 piezas registradas.
Hay razones para estar pendientes de esta subasta: los coleccionistas la apreciaron cada vez que entraron a las oficias centrales de Bancafé y recuerdan en qué oficina, sala o pasillo se encuentra lo que quieren. De esos nombres preguntan por Elmar René Rojas, Efraín Recinos, Carlos Mérida, Marco Augusto Quiroa, Roberto González Goiry, Dagoberto Vásquez, Roberto Cabrera, Rodolfo Abularach, Luis Carlos, Francisco Auyón, Walter Peter (padre e hijo) y muchos, muchos más. Hay otros nombres de artistas más jóvenes por quienes preguntan. “Pero no toda la colección está a nombre del banco, hay obras que pertenecen a las otras empresas del grupo”, advierte el ex accionista de Bancafé Eduardo González Castillo. Esas piezas quedan fuera del fideicomiso.
La colección del banco comenzó el mismo año en que abrió sus puertas en 1978 sobre la 7a. avenida, vía 4 de la zona 4. Como la mayoría de entidades bancarias, adquirieron arte para decorar sus oficinas. “Mi padre era muy amigo de Juan Sisay, a él le compraron los cuadros para decorar la primera central”, recuerda González.
En 1981 se trasladaron a la Torre Panamericana (en la avenida La Reforma), en donde colocaron un mural de Lucía Rohrman. Pero en ninguna época compraron tantas obras como al mudarse a la Torre del País, en enero de 1996; de ocupar seis pisos pasaron a instalarse a un edificio de 11. Héctor González, el arquitecto diseñador, cuidó hasta del último detalle: él decidió dónde y qué se colocaba. Su criterio y el de González, rigieron en la compra de nuevas obras.
No importaba la escuela, el estilo y el diseño, solo que fueran de calidad y de gran dimensión. “…Porque el nuevo edificio de espacios abiertos requería trabajos en formato grande, de más de un metro cuadrado”, explica De Gandarias. La Pinacoteca creció conforme compraban en subastas de beneficencia como las de los Clubes Rotarios, Juannio o la Teletón y cuando crearon el programa Jóvenes Creadores, los expositores donaban una de sus obras.
Entre lo más valioso de la colección se cuentan tres piezas: una alfombra tejida por Carlos Mérida; “La fiesta Brava”, de Elmar René Rojas, y un mural que se encuentra en el vestíbulo de personal. Cada uno valorado en más de Q80 mil.
Invertir en los jóvenes
Bancafé, dentro de su programa de responsabilidad social, apoyó al deporte y al arte. Jóvenes Creadores fue uno de esos programas. Adrián Lorenzana lo define como “una de las más importantes plataformas que han existido en Guatemala para apoyar a los artistas nuevos”. Era algo que se salía de lo común dentro de las actividades de un banco. Lorenzana dirigió el programa cinco de los ocho años que existió.
Para un artista joven es difícil encontrar una galería que lo apoye en su primera exposición porque buscan trabajos más pulidos. Bancafé le apostaba a esa población. Elegía entre varios el trabajo de uno que mereciera ser apoyado y lo guiaban para que su presentación fuera “como en las grandes ligas”, comenta Lorenzana: desde las invitaciones, la impresión del catálogo de su obra, el recurso humano para el montaje, el coctel, y la exposición en el lobby de la Torre del País durante 15 días. Un espacio donde circulaban 1,500 personas por día.
Lorenzana menciona varios nombres de artistas que impulsó Jóvenes Creadores: Irene Torrebiarte, Marvin Olivares, Álvaro del Cid, Juan Fernando Pollón, Andrea Aragón, David Garda, Alejandro Estrada y Francisco Auyón son algunos. Incluso mucho antes de este programa ya ponía sus ojos y patrocinio en artistas jóvenes, De Ganadarias fue uno de ellos a principios de los noventa. Para entonces era cajero de la agencia Aguilar Batres de Bancafé.
“En Jóvenes Creadores recuerdo el trabajo de Juan Fernando Pollón, tenía la inquietud de que muchos niños de su pueblo, San Juan Comalapa, eran lustradores. Exhibió sus cajas de lustre y junto a ella las fotografías de sus rostros. La exposición tuvo una incidencia importante, pues logró algún apoyo de la iniciativa privada para que pudieran estudiar estos niños”, recuerda Lorenzana.
El programa apoyaba por año a 16 nuevos artistas de la plástica y la fotografía, eso sin contar a los escritores a quienes también patrocinó. “Mujer con gatos” Autor: Marco Augusto Quiroa Descripción: presenta varias figuras muy esquemáticas con bordes muy pronunciados. En el primer plano dos gatos, uno blanco y uno negro, detrás un torso femenino cuyo lado izquierdo se encuentra obscurecido. Está valuado en Q70 mil.
“Escalera” Autor: Francisco Auyón Descripción: dos personajes dibujados en tinta negra que cargan bultos. Arriba: un tendedero de donde penden unos zapatos. Hay una escalera en un tercer plano que da equilibrio al resto de figuras.
“Irene” Autor: Luis Carlos Descripción: torso de una mujer en bronce de 70 centímetros de alto. Es un cubismo muy estilizado, sencillo, de textura pulida y de pátinas finamente trabajadas.
“Maternidad” Autor: Dagoberto Vásquez Descripción: pieza a base de cortes de latón dándole forma humana con pátinas en tonos ocre y verde.
“Cazacenzonthles” Autor: Sergio de Gandarias Descripción: es un concreto. Un hombre solazado escucha el canto de un pájaro que sostiene en la mano.
“Familia” Autor: Luis Carlos Descripción: bronce. Un grupo de diferentes figuras humanas. Mide 1.20 metros de largo por 70 centímetros de alto.
“El Nahual” Autor: Carlos Chaclán Descripción: terracota. Escultura de arcilla de 50 por 30 por 20 centímetros.
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