Los cadáveres de dos hombres fueron encontrados un día después de su secuestro. Tenían señales de tortura y fueron estrangulados; muestra de ello es que sangraron por los oídos, y los ojos casi se salían de sus órbitas, según el informe del médico forense.
Los familiares denuncian que los responsables fueron agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) que viajaban a bordo de una autopatrulla. Testigos aseguran que estos llegaron al predio de vehículos propiedad de las víctimas, donde las golpearon hasta quedar desmayadas. Uno de los tres secuestrados aún no aparece, por lo que sus allegados presentaron un recurso de exhibición personal.
El miércoles pasado, a eso de la 12:00 horas, fueron secuestrados los tres hombres del predio de vehículos Marroquín, en el bulevar Tulam Tzu, zona 7. Ellos eran el propietario del negocio, William Marroquín Paredes, de 28 años, además de su hermano Julio (21 años) y un pintor de vehículos llamado Edgar Waldemar Linares. Según denunciaron familiares acompañados de testigos, en una subestación cercana, los responsables de su desaparición fueron agentes de la PNC que viajaban en la autopatrulla 16-013, bajo el mando de la Comisaría 16, con jurisdicción en los municipios de Mixco y San Juan Sacatepéquez. La patrulla estaba asignada a la colonia El Milagro, Mixco. En la denuncia realizada por los familiares se detallaba que fueron cuatro los policías, acompañados de tres hombres vestidos de civil, quienes se llevaron a los tres hombres en la palangana del vehículo. Localizan dos cadáveres
El jueves al mediodía fueron encontrados los cadáveres de Julio y Edgar en el kilómetro 22 de la ruta al Atlántico. Vecinos del lugar dijeron que los cuerpos fueron tirados por tripulantes de un picop doble cabina blanco que salió “rechinando llantas”. William Marroquín Paredes aún está desaparecido.
Al ser consultado sobre el hecho, el jefe de la Comisaría 16, Marcos Hernández, afirmó que cuando se enteró de los sucedido mandó a “reconcentrar” a los agentes para pedirles explicación de su ubicación en el momento del crimen y agregó que investigarían el caso. Sin embargo, cuando se le llamó nuevamente a su celular para obtener más datos sobre el hecho, colgó y apagó su teléfono.
Investigadores del caso afirmaron que las víctimas residían en la colonia La Florida y que los agentes patrullaban en una colonia aledaña, por lo que podrían tener relación, aunque indicaron que es prematuro pronunciarse sobre alguna hipótesis al respecto. La familia Marroquín llegó a la comisaría donde se encuentra asignada la patrulla 16-013, pero les indicaron que la misma no salió a patrullar ese día. El director de la PNC, Erwin Sperisen, no respondió a las llamadas realizadas cuando se intentó obtener su versión.
Guillermo Tabín, coordinador de auxiliaturas departamentales de la Oficina del Procurador de los Derechos Humanos, informó que ya se inició una investigación del caso.
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