La deuda de antaño que tiene el Estado con el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) podría ser saldada en breve por el gobierno, según el presidente Óscar Berger.
El mandatario dice que está en disposición de ofrecer activos del Estado para cancelar un saldo de Q7 mil 500 millones con el Seguro Social.
“Nos tenemos que sentar a la mesa y ver si podemos negociar activos para entregarlos al IGSS, a cambio de deuda. Pienso que hay que buscar alternativas, porque el dinero no lo tenemos, pero con algún esfuerzo adicional lo podemos cubrir”.
Según los archivos del IGSS, el impago del Estado se ha acumulado desde el año 1956, pero, por causas que el mismo gerente Carlos Raúl Sosa Aldana desconoce, los gobiernos se han negado a cancelar. “Ni los aportes patronales ni la cuota que como Estado le corresponde aportar”, indica.
Berger señala que, a pesar de que los ingresos fiscales han mejorado últimamente, el gobierno no tiene dinero para cancelar dicho monto, por lo que “se tiene que negociar el canje de deuda por terrenos o servicios conexos entre las instituciones de servicio social y de salud”.
Idea añeja
Durante una visita a la escuela Benito Juárez, ubicada en la zona 2, el mandatario aseguró que una propuesta similar surgió durante su gestión como alcalde capitalino, cuando se negoció con las autoridades del IGSS. “Habíamos llegado a un acuerdo, pero cuando me dediqué a mi campaña presidencial, el tema ya no se concretó y no se firmó el acuerdo”, indica.
Sosa Aldana indica que el aporte anual del Estado ha sido requerido desde hace varios años mediante un estudio actuarial que determina dicha cantidad. “Sólo el gobierno de Álvaro Arzú y el año pasado hicieron aportes que, aunque mínimos, fue la primera vez”, dijo.
Por el momento, la junta directiva del IGSS ha tenido acercamientos con el Congreso para que el próximo año el presupuesto incluya la cuota patronal del Estado, que según sus cálculos asciende a Q1,700 millones.
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