El Combinado Nacional de Guatemala arribó ayer por la mañana a Costa Rica en medio de un ambiente agresivo entre los aficionados que se hicieron presentes al aeropuerto Juan Santamaría.
San José. La fanaticada recibió ayer a la Selección guatemalteca en esta ciudad con insultos, cánticos y una enorme presión, la cual no afectó en nada la concentración con la que llegó el equipo en medio de un enjambre de periodistas locales y guatemaltecos que se hicieron presentes al aeropuerto internacional Juan Santamaría.
“Aquí van a ver lo que es bueno”, les gritaba un aficionado que lucía muy molesto en las afueras del bus en el que fue transportado el equipo nacional al hotel La Herradura, donde quedó concentrado desde ayer.
“Se van a comer cuatro goles”, gritaba otro fanático costarricense, al tiempo que hacía un corte de manga a Dwight Pezzarossi, quien le respondía con una sonrisa y con enorme tranquilidad.
Sin presiones
Los jugadores de la Selección chapina coincidieron en indicar que están convencidos del ambiente hostil a que serán sometidos durante su estadía en Costa Rica, el cual están seguros de que no les afectará para nada en la aspiración que tienen por obtener un buen resultado.
“Es normal que suceda este tipo de situaciones, pero a nosotros no nos preocupa la actitud de la gente, pues estamos muy concentrados y compenetrados en realizar un buen papel para conseguir un resultado positivo”, comentó Mario Rodríguez, mientras en el fondo era insultado por varios fanáticos.
Azul y blanco, a ganar
Luego del enloquecido recibimiento de algunos fanáticos ticos que se encontraban en el aeropuerto, la Selección de fútbol de Guatemala se trasladó al hotel La Herradura, donde los jugadores descansaron por algunos minutos para luego ingerir el almuerzo y descansar por algunos momentos para después realizar la práctica vespertina en el estadio Ricardo Saprissa.
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