• elPeriodico
  • Deportivo
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, domingo 21 de marzo de 2004

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Suplementos
  • Obituario
  • Domingo
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
GenT & MásSwitchEspacios
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • El pronóstico del clima
  • El fabricante de melodías
  • Anoche los diputados trataban de culminar la aprobación por artículos de la Reforma
  • Las acciones para salvar a niños de San Juan Atitán
  • Exministro de Gobernación a juicio por caso Fraijanes II
  • López Bonilla: La inversión para combatir el narcotráfico no corresponde a la realidad
  • Condenan a 48 personas por lavado de dinero
  • Condenan a 48 integrantes de la banda Véliz Palomo
  • Cinco bancadas cumplen con puntualidad en sesiones del Congreso
  • Capturan a pareja con US$44 mil ocultos en maletas

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • MONTERRICO
  • MANUEL COLOM
  • BUCARO
  • GONZALEZ
  • CARRILLO
  • AVALOS
  • QUIROA
  • GUTIERREZ
  • EL PELADERO
  • SALVADOR01
  • MANUEL COLOM
  • FUNES
  • COLLADO
  • PROTESTAS
  • CICIACS
  • MOTTA
  • CARRILLO
  • GONZALEZ
  • BUCARO
  • DEFENSA
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

Actualidad:

JAZZ

Julio Cortázar es uno de los grande escritores del siglo XX que dio al jazz, esa música impura y mestiza, cartas de nobleza literaria.

Marlon Meza Teni

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
Ampliar imágen EP Foto:  Archivo jazz
Desde hace tiempo vivo con la agradable certeza de que si la composición musical en sí misma está influenciada por la literatura, la creación literaria ha obtenido igual provecho de las influencias del arte musical. De hecho, el jazz ha inspirado páginas elogiosas y de referencia en la obra de un número considerable de escritores, y si la preponderancia no generaliza en este caso, no son raros aquellos en los que esta expresión musical toma un lugar privilegiado.

Al igual que Boris Vian, de quien puedo afirmar, con el fervor de un adepto, que su obra entera está verdaderamente poblada de jazz, Julio Cortázar atiborró, literalmente y en el buen sentido de la palabra, gran parte de sus textos, de jazz y de blues. El interés de Cortázar en estas formas nace de la convicción de que el jazz es la única música que se asemeja a la noción de escritura automática. Metido de lleno en la lectura de autores como Breton, Crevel y Aragon, Cortázar convirtió el jazz en un equivalente musical del surrealismo.

Leer de nuevo o por primera vez El Perseguidor, texto extraño y magnífico incluido en los relatos de Las Armas Secretas, es penetrar en la literatura sonora, sombría y sórdida, por qué no decirlo, del universo noctámbulo del jazz, con aires de tabaco, de soledad y de cierta desesperanza conformista que hace pensar en el lamento del blues urbano. Cortázar esculpe involuntariamente un estilo de escritura similar a un estándar de jazz: una línea melódica elaborada sobre una sucesión de acordes que se construyen a voluntad.

Profundizar en la literatura de Cortázar es escuchar el sonido oscuro y penetrante del auténtico canto afronorteamericano, que envuelve el recorrido de sus personajes a la manera de una música para filmes. Hago un paréntesis y cito, como ejemplo, la música de Miles Davis en el filme Ascenseur pour l’échafaud (Ascensor hacia el patíbulo) de Louis Malle, o la banda sonora de Herbie Hancock para el filme de Bertrand Tavernier Round Midnight. Cualquiera de estos dos filmes carecería de sentido si la música estuviera ausente.

De aquí de allá y de todos lados

La obra mayor de Cortázar es sin lugar a dudas Rayuela. Con precaución me atrevería a opinar que en ella se encuentra el viaje más fascinante que la literatura hispanoamericana haya consagrado indirectamente a la historia del jazz. Un texto que, pasando de la novela al ensayo, de la reflexión a la acción, lleva en sí esa música imperecedera que acompaña y condiciona la escritura hasta convertirla en un catálogo discográfico digno de confianza para el amante del jazz, o para el neófito que sienta el deseo de iniciarse.

Cortázar nos lleva por la voz brumosa y melancólica de Bessie Smith (la emperatriz del blues) cantando I wanna be somebody’s baby doll; nos hace sentir la necesidad de respirar hondo como Colemans Hawkins antes de atacar una melodía, al igual que respira uno de sus personajes cuando se digna explicar un verso oscuro a otro. Nos hace renunciar a seguir los juegos de Dizzi Gillespie sin red en el trapecio más alto… El capitulo 17, que muestra su admiración por Louis Armstrong, es de todas las alusiones que existen en Rayuela, el canto al jazz más apasionado y conciso.

Rayuela es una novela escrita sin precipitación a lo largo de varios años en París. Cuando es publicada por primera vez en 1963, Julio Cortázar tiene 50 años, y 12 de vivir en la capital francesa. La obra está dividida en dos grandes partes: Del lado de allá (situada en París) y Del lado de acá (el personaje ha vuelto a Buenos Aires). A éstas se añade una tercera parte, De otros lados (llenos de material textual, citas bibliográficas y autocríticas atribuidas a uno de sus personajes). El contraste musical entre las últimas partes y la primera salta durante la lectura. El jazz que inunda los hechos acontecidos en París es más escaso en el Buenos Aires del tango.

París, marzo de 2004

Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter
Untitled Document
Paga Q725 por blanqueamiento y limpieza para tus dientes en Dental Familiar
Q.725
50%

Descuento

Q.1450

Valor

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

0 comentarios:

  1. No hay comentarios publicados por el momento.
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite