La magnitud de aquella crisis requirió de un aumento de impuestos al sector productivo.
Hugo Maul R.
Lo que estamos viviendo en 2004 no es nada nuevo, aunque cada crisis trae sus propias lecciones. Según cifras oficiales, en caso de no mejorar la recaudación tributaria, los ingresos totales para este año ascenderían a Q19 mil 710 millones. Los gastos totales, incluidos los compromisos no presupuestados, “heredados” del FRG, podrían ascender hasta los Q33 mil millones.
Sin embargo, como previendo una posible salida a la crisis, oficialmente se estima que hay unos Q23 mil 365 millones de gastos “ineludibles”. Combinando las estimaciones más conservadoras de ingresos y egresos, el déficit fiscal podría situarse en el orden de Q3 mil 655 millones. No hay que confundirse, la cifra anterior es un puro ejercicio aritmético. Esta sería una solución extrema que implicaría el cierre de varias dependencias del Gobierno, el cese de pagos a cargo del Tesoro y la suspensión de pagos de salarios a los empleados públicos. Situaciones poco comunes hoy, pero no completamente inéditas. Hace 100 años, durante el año fiscal 1903-1904, se escribió una historia gemela.
En aquel entonces, Guatemala sufría una crisis a causa de los embates de la naturaleza, ahora la sufre como producto del populismo. Hace 100 años la capacidad productiva del país fue destrozada por las erupciones volcánicas en la región cafetalera de occidente; ahora, por la mala política económica del gobierno anterior. La crisis obligó a don Manuel Estrada Cabrera a incurrir en gastos no presupuestados, la “herencia” del FRG obliga al nuevo gobierno a lo mismo. La magnitud de aquella crisis requirió de un aumento de impuestos al sector productivo, la magnitud de la actual no le deja otra salida al presidente Berger. Hace un siglo se gastó únicamente en lo ineludible, hoy debe repetirse la historia.
Las cifras aproximadas para el año fiscal 1903- 1904, medidas en pesos (la moneda de esa época) revelan que los ingresos totales del Gobierno ascendieron a 19.91 millones; los gastos, a 24.49 y el déficit fiscal, a 3.28 millones. Pare un segundo, querido lector; compare estas cifras con las de más arriba. Pareciera que la única diferencia es la cantidad de ceros. Antes eran millones, ahora son miles de millones. El problema sigue siendo el mismo; aunque los orígenes son distintos, siempre la crisis se manifiesta igual. ¿Coincidencia o burla del destino?
0 comentarios: