Para esta tarde ha sido convocada la marcha en contra de la violencia por parte de Sergio Morales...
elEditorial
Para esta tarde ha sido convocada la marcha en contra de la violencia por parte de Sergio Morales, procurador de Derechos Humanos. La convocatoria fue realizada, además, por los máximos líderes religiosos del país. Nunca antes se había puesto en práctica una planificación tan meticulosa, que incluye a numerosas parroquias y grupos evangélicos de todo el territorio nacional, para una actividad que rebasa ampliamente intereses concretos de las iglesias.
Y es que la marcha que hoy tiene lugar es una oportunidad valiosa para los guatemaltecos. Es la ocasión para que la ciudadanía exprese su voluntad de luchar en contra de la violencia. Es el momento también para cobrar conciencia de la responsabilidad que nos incumbe a todos en el esfuerzo de construir un país más armonioso, más estable y más seguro.
Los guatemaltecos pasamos de la más cruel violencia política a la más desesperanzadora de todas las inquietudes, la de la violencia criminal que pone en riesgo sin distingo de clase ni origen social a miles y miles de personas cada día. El secuestro y el asesinato, la extorsión y los asaltos violentos a residencias se han convertido en delitos cotidianos. En las zonas marginales alrededor de la ciudad de Guatemala, como en numerosos barrios de ciudades del territorio nacional, las pandillas juveniles mantienen aterrorizados a los vecinos a quienes imponen sus condiciones. La clase media urbana se ha acostumbrado a refugiarse en auténticas fortalezas con la vana ilusión de proveerse de seguridad. La imagen de empresarios y mujeres custodiados siempre por guardaespaldas, transportándose en carros blindados, se ha convertido en una visión normal para muchos.
Los guatemaltecos no tenemos que estar condenados a vivir así. Debemos aspirar a construir un país nuevo.
Eso pasa por exigirle a las autoridades encargadas que construyan las instituciones necesarias para luchar de la manera más eficaz y más inteligente en contra de los criminales. Pasa por exigirle al sistema judicial la organización idónea para administrar justicia. Pero, sobre todo, pasa por tomar conciencia de la contribución que debemos prestar todos para alcanzar estos objetivos.
Súmese hoy a la marcha. Convénzase de que su participación cuenta.
0 comentarios: