Archivo:

Opinión:

¿Por qué estamos así?

Si está en el promedio, vivirá 613 mil horas. Es sabio dedicar una hora para entender por qué estamos como estamos.

Por: Sylvia Gereda Valenzuela

Menor Normal Grande
Los ojos de los guatemaltecos son especiales. Esconden pedazos de nuestra Historia, de caminos recorridos en medio de terror, de abusos y desigualdad. En nuestro país hay hombres y mujeres de mirada triste; otros, de ojos vivarachos y alegres, pero en todos se esconde una herencia escrita con sangre y trazada con yugo.

Nunca antes había reparado en la mirada de los guatemaltecos. Lo hice ayer, gracias a una excelente exposición interactiva que expone el Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica (CIRMA) en el Parque de la Industria, y que se titula “¿Por qué estamos como estamos?”

Aunque la exposición debió clausurarse ayer, atinadamente las autoridades de CIRMA dispusieron que permanecerá abierta hasta el 1 de octubre. Más de 20 mil guatemaltecos han visitado el museo, pero creo que nadie debería quedarse sin ir.

Nos conocemos muy poco y somos tan distintos que en muy pocas ocasiones reparamos sobre los abismos que nos separan.

Cuando uno entra a la exposición, no puede menos que sentirse shockeado al observar cómo los unos manejamos cómodamente un auto, mientras, a escasos pasos, los otros utilizan sus cuerpos como mulas de carga para trasladar leña y alimentos hasta sus hogares.

En una vida tan apresurada, donde apenas tenemos tiempo de vivir el hoy, nunca nos detenemos a pensar sobre el país que hemos heredado, simplemente lo asumimos como una realidad.

Tenemos en nuestra sangre muchas culturas, nuestros orígenes son una amalgama de países y continentes. Lamentablemente, esta diversidad lejos de enriquecernos nos ha hecho diferentes y ha creado muros que nos han impedido conocernos.

Visitar la exposición es descubrir los sentimientos desiguales y sin identidad que caracterizan a los chapines. Mientras que unos dicen sentirse guatemaltecos, otros se identifican como mayas, garífunas, xincas, tz’utujiles, mestizos o ladinos. No cabe duda de que aún no nos ponemos de acuerdo sobre lo que somos.

Aunque nos duela, en esta tierra no existe la unión. Lo único que tenemos son relaciones desiguales, que durante siglos han sido utilizadas para dominar o despreciar al otro. Los guatemaltecos nos conocemos muy poco, heredamos, de la Colonia, patrones donde cada grupo, cada etnia, cada raza vive en áreas aisladas, en mundos diferentes.

La única verdad es que el indígena y la mujer han sido los más desprotegidos. CIRMA lo muestra en cifras: En el año 2000, se destinó únicamente el 13 por ciento de los fondos para servicios básicos a los municipios donde imperan los indígenas, quienes son los más pobres. Y mientras 8 de cada 10 personas no indígenas son alfabetas, únicamente 5 de cada 10 indígenas saben leer y escribir. Las mujeres indígenas se llevan la peor parte, pues sólo 3 de cada 10 de ellas es alfabeta y en su trabajo ganan casi la mitad que los hombres. Hasta 1944 sólo votaban los hombres propietarios que sabían leer y escribir, y en 1965 únicamente se les permitía el sufragio a las mujeres alfabetas.

A pesar de estas divisiones, todos tenemos una historia común. El dolor y la sangre que han corrido en Guatemala han desembocado en un río donde se mezclan sin distinción de color o lengua.

De manera valiente, CIRMA nos ha dado una herramienta para reflexionar y aprender a conocernos. Es una buena oportunidad para hacer un alto y reflexionar sobre las ideas, estereotipos y prejuicios heredados, y que hasta ahora han sido fuente de marginación y abusos.

Creo que en la vida nada es casualidad. Por alguna razón, que tal vez no comprendemos, Dios nos ha puesto en este país de tanta diversidad y desigualdad. No nos queda más que construirlo y ver para adelante, hasta que consigamos echar una mano a ese 57 por ciento que no tienen una vida digna.

Esta semana, llevaré a mis tres pequeñas hijas al museo interactivo, creo que desde ahora deben asumir el compromiso que implica el haber nacido en un hogar con oportunidades. Espero que también usted, amigo lector, asuma este reto y visite esta exposición que es el fruto de años de investigaciones desarrolladas por los expertos de CIRMA.

Los médicos consideran que el promedio que usted vivirá, si es una persona típica, es de 613 mil horas. ¿No cree que sería un sabio uso del tiempo apartar una de esas horas para entender “Por qué estamos como estamos” y meditar sobre el país que heredamos, el terruño en que vivimos y la patria que esperamos construir?
  • Actual 4.00/5
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Valor: 4.0/5

0 comentarios:

  1. No hay comentarios publicados por el momento.

Agregar comentario:


Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

(obligatorio)
(obligatorio)

Captcha (obligatorio)