Opinión:
*Nadie puede oponerse a que jueguen fútbol las prostitutas, ya sean de la línea del ferrocarril o de un prostíbulo costoso, porque tienen tanto derecho como cualquier mujer a jugar lo que les dé la gana, siempre y cuando no sea prohibido por la ley ni ofenda a otras personas. No se discute que son seres humanos como cualquiera. En un país donde la prostitución está legalizada, no se les puede meter a la cárcel por “ganarse la vida con el sudor de su sexo”, ni creo que haya en nuestro país alguien que quiera lincharlas o lapidarlas por ser putas. Dice la Biblia que los escribas y los fariseos llevaron a Jesús una mujer que había sido sorprendida en adulterio. Para ponerlo en apuros y tener de qué acusarle le dijeron que la ley de Moisés ordenaba apedrearla y le preguntaron: “¿Tú qué dices”? Jesús respondió: “Aquel de vosotros que esté sin pecado que tire la primera piedra”. Y al oírle soltaron las piedras y se alejaron. (San Juan 8 del 1 al 11). No soy ni un escriba, ni un fariseo, ni un moralista ni un hipócrita para escandalizarme por que haya mujeres que se dedican a la prostitución –no en vano se la llama “la profesión más antigua del mundo”– y siempre he creído que cualquier persona tiene derecho a hacer de su culo un candelero.
La bronca surgió como consecuencia de la mente enfermiza de dos sujetos españoles que, con la insensata colaboración de inquietos jóvenes guatemaltecos, miembros de esta generación que cree que pueden hacer lo que les dé la gana, y que “la nota” de vanguardia es provocar escándalos, buscaron, organizaron, contrataron y entrenaron a las rameras para conformar el equipo “Estrellas de la Línea” con el malévolo propósito de que, en el campo privado de fútbol de la zona 14, que frecuentan los jóvenes de la alta sociedad, se enfrentaran al equipo de estudiantes del Colegio Americano para que ellos pudiesen filmar un documental que van a explotar morbosamente. No se puede pretender que en un club privado juegue fútbol un equipo de meretrices con un equipo de señoritas del más alto nivel social y económico del país. ¡Qué de a huevo! Hay algunos que están manejando el caso como si fuese un problema de derechos humanos y están tratando de convertirlas en heroínas. Ayer se publicó en Prensa Libre una página de la reportera española Maité Garmendia, en cuyo subtítulo se las califica de “trabajadoras del sexo”, y agrega que, “a través del fútbol, quieren llamar la atención de la sociedad y exigir respeto” porque alegan: “Ante todo, somos mujeres y madres”. ¡Ay a papo! Mas no por eso deja de ser vergonzoso su “trabajo”. Se les debe contestar lo mismo que le dijo el cardenal Quezada Toruño al presidente Berger: “Si quiere que se le respete, debe darse a respetar”. Pero si sus promotores y defensores desean invitarlas a sus casas familiares a jugar canasta uruguaya con sus mamás, sus hermanas o sus hijas, que lo hagan. Es muy sabio aquello de que “cada oveja busca su pareja”. * Un atento llamado a Howard Young, director de Emetra, para que ordene a sus agentes que controlen cuidadosamente la velocidad de los irresponsables camioneteros extraurbanos en las carreteras de acceso a la capital y sobre todo cuando entran por el bulevar Los Próceres. ¡Son un grave peligro público! * Calurosas felicitaciones a la licenciada Patricia Guillermo de Chea, directora de Cárceles, por haber puesto en servicio el sector 13 del Centro de Detención Preventiva para Hombres de la zona 18. Éste es un tema que merece un comentario aparte. Ella dice que está muy agradecida con los detenidos que ayudaron a terminar pronto la construcción. * Mucho interés están despertando las Jornadas de Alimentación y Gastronomía Española que, con la valiosa colaboración de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España (MAPA) y la Oficina Comercial de la Embajada de España en Guatemala, de la cual es directora la señora Isabel Janez Sevilla, tendrá lugar el jueves 30 del mes en curso de 10:00 a 18:00 horas en los salones del hotel Westin Camino Real. Los interesados pueden comunicarse por medio del correo electrónico ijanez@mcx. es o el teléfono 23.35.30.11. Agregar comentario: |
Más en esta sección
Poll ID 0 does not exist.
Mas enviadosLos más leidos |
0 comentarios: