La “frase suelta” del Presidente le ha traído varios dolores de cabeza, como consecuencia de los comentarios expresados por el Cardenal. He...
Raúl Ávalos Palma
La “frase suelta” del Presidente le ha traído varios dolores de cabeza, como consecuencia de los comentarios expresados por el Cardenal. He aquí los consejos para ambos protagonistas de esta singular película.
1. Señor Presidente, su selección de palabras no fue muy afortunada. Pudo haber dicho: “Reconozco que no hemos hecho un buen trabajo en explicarles y mostrarles, no sólo a los obispos sino a toda la población, las ventajas y bondades de este proyecto”. Con una frase así pudo haber salido al paso y de hecho iniciar un nuevo programa de información. Ahora le corresponde disculparse y pedir perdón a los ofendidos y así tratar de sanar esta herida abierta.
2. A los obispos les correspondería aceptar esta disculpa y perdonar al Presidente. Guatemala requiere urgentemente de la unidad para emprender la recuperación de todos y el Presidente y los obispos tienen en sus manos ese granito de arena para fortalecer la misma.
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