Ampliación presupuestaria en el Ministerio de Salud: ¿error político?
En abril de este año, el Ministro de Salud habló de que “por el momento no le interesaba una ampliación presupuestaria”
Patricia Cortez
En abril de este año, el Ministro de Salud habló de que “por el momento no le interesaba una ampliación presupuestaria”, lo cual fue calificado de “admirable” por los integrantes de la Comisión de Salud del Congreso, ya que evidentemente en ese momento no existía el recurso para hacer viable dicha ampliación.
En este momento, los intentos que han hecho varias organizaciones y el mismo Ministerio por lograr una ampliación del presupuesto, han sido infructuosos; es evidente que un aumento de menos del cinco por ciento en relación con el año anterior no es ni siquiera suficiente para cubrir el déficit que se presenta como resultado de la inflación.
Parte de las quejas del Ministerio en este momento lo constituye una enorme deuda dejada por la administración anterior, además de los focos de corrupción que se mantienen latentes y que exigen mecanismos de control, priorización y transparencia de gastos que permitan el aprovechamiento de hasta el último centavo asignado para dicha cartera.
En abril, el Ministerio asumía el reto de “estirar” el presupuesto hasta que el mismo lograra alcanzar para el funcionamiento del Ministerio a su capacidad actual, léase, sin mejoras de ninguna clase.
Hay varios errores políticos en asumir una política austera en un Ministerio como Salud, y éstos se han evidenciado: el continuo deterioro del sistema hospitalario, la falta de medios para acceder a “toda la población”, son sufridos día a día por los usuarios.
Existen en este momento varias iniciativas interesantes en el Ministerio que podrían mejorar tanto el acceso como la calidad de la salud de las personas, sin embargo, la postura actual es que son necesarios ocho años (dos períodos de gobierno) para que esto camine, asumiendo que se lograrán las ampliaciones presupuestarias que permitan la inversión y la ejecución de estas mejoras.
En abril, independientemente de la situación real del presupuesto de la nación, la postura del Ministro debió ser la de solicitar y exigir una ampliación, aun cuando no la consiguiera, esto daría el mensaje de que no es posible mantener el sistema de salud “en el estado en que se encuentra”, sino evidenciar la necesidad de las mejoras que tanta falta hacen.
Ocho años, posiblemente no son muchos, pero para algunos enfermos: son demasiados.
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