Las cocinas germanas lo tienen desde hace más de 40 años y en Guatemala lo promocionan desde hace tres meses. Se trata de un electrodoméstico que puede sustituir el trabajo de 10 aparatos, lo llaman Thermomix. Ralla, pica, muele, amasa, trocea, fríe y cocina al vapor. También reduce tiempos en la cocina, ahorra energía, evita entenderse con tazas o cucharadas medidoras y no desperdicia nada.
De éste que parece una licuadora de vaso grande, ya se vendieron 35 en el país. El chef del hotel Casa Santo Domingo, Mario Campollo, tiene uno con el que asegura cocinar en menos tiempo sus platillos. “Preparo el puré de plátanos para los rellenitos, salpicón o mayonesa compuesta”, menciona. Otra ventaja, dice, es que trabaja igual en frío para batir un sorbete y en caliente para cocer una salsa a la boloñesa.
“El Thermomix hace que los alimentos no pierdan sus nutrientes al cocinar. Quedan tan buenos que es posible preparar papillas para bebé”, asegura Kimberly Luna, gerente general de Thermomix Guatemala. El precio del aparato es de Q13 mil 800. “La inversión se recupera pronto: un pastel tiramisú grande, en cualquier buena repostería cuesta Q270, con Thermomix sale en Q70”, asegura.
En la cocina del Hotel Casa Santo Domingo, el chef Campollo tiene un aparato y va por el segundo, cuenta. Para tener en casa, con uno basta.
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