logo-elperiodico

Guatemala, domingo 10 de octubre de 2004

  • Nuestra Redacción
  • Contacto
  • Ayuda
  • Aviso Legal
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
    • Opinión
    • Cartas
    • laColumna
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
    • Cultura
    • elAcordeón
  • Ciencia & Tecnología
    • Hi-Tech
    • Ciencia
    • Salud
  • Investigación
  • Domingo
  • Suplementos
    • GenT & Más
    • Switch
    • Espacios
    • Viviendo
  • Obituario

Más en esta sección

  • Ejecutivo no presentará, por ahora, readecuación presupuestaria
  • Colom: “¡Todo el mundo le pide a uno por todos lados!”
  • Las medidas anticorrupción propuestas a Rafael Espada
  • Taracena está cuerdo, dice el Juez Octavo de lo Civil
  • Ligan a diputado a proceso
  • Perdona, campaña por la salud mental
  • Pobladores del lago de Atitlán rehúsan darse por vencidos
  • Los presidentes mejor pagados
  • Los presidentes mejor pagados (Duplicar)
  • URNG entrega fondos de deuda política

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • Mineduc convoca a maestros para optar a plazas por contrato
  • Calixto Morales: Un hombre nuevo
  • “Nos dicen las de la línea“
  • Periodismo de ignorantes
  • 19,200
  • ¿Nuevo aeropuerto?
  • La campaña para 2008
  • Dignidad
  • Síndrome de populismo
  • Cuerpo sano, corazón contento
  • Afición chapina cumplió
  • Noche para el olvido
  • “Nos dicen las de la línea”
  • De putas y redentores
  • Desastre total
  • ¿Están ellos preparados?
  • Gutemala, sin gas
  • El nuevo asistente de cocina
  • ¿El beneficio de la duda o de la deuda?
  • Cuerpo sano, corazón contentoº
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

Actualidad: Edición Dominical

“Nos dicen las de la línea“

Lo que muestran debajo de sus transparencias es acaso lo único que se dejan ver sin tapujos.

Por: Paola Hurtado

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
EP Foto:  linea2
Más fotos
EP EP EP
Antes de irse a trabajar, Mercy deja lavados los trastos, al hijo pequeño en la escuela, al grande haciendo deberes y al marido desayunado.

El trabajo le queda enfrente de la casa. Sólo tiene que dar unos cuantos pasos, atravesar los rieles del tren y quitarle candado a su pequeño cuarto. Allí dibuja sus cejas, suelta su pelo, se mete en un vestido corto, se sube en un par de sandalias y se apuesta junto a la puerta para esperar a los clientes.

Su jornada comienza a media mañana. A esa hora ya hay decenas de mujeres con las faldas transparentes y las piernas al aire, empeñadas en atraer la atención de quienes desde temprano recorren la angosta calle en busca de sus servicios.

Son tres cuadras paralelas a La Línea del tren, entre la 7a. y 10a. calles de la zona 1, las que reúnen a diario, y de lunes a domingo, a más de un centenar de prostitutas de diferentes edades, rasgos y nacionalidades.

El sector ha sido el lugar de trabajo de Mercy desde finales de los 80. Tenía 15 cuando llegó huyendo de El Salvador porque estaba embarazada y la familia del novio quería quitarle al niño. La joven tomó un bus a Guatemala. Durante el viaje conoció a una muchacha que le ofreció un lugar en dónde dormir y un trabajo bien pagado.

La llevó a La Línea y allí le explicó en qué consistía el empleo: tendría un cuarto cuyo alquiler era de Q2 al día y debía acostarse con los hombres y cobrarles Q3 por el servicio. El dinero sería para ella.

Después de pensarlo y llorar más de una semana, Mercy aprendió a quitarse el miedo, la pena y la ropa. Su hijo iba a cumplir dos años cuando conoció, allí mismo, a Carlos. Desde hace 15 años están juntos.

La pareja y los dos hijos viven a pocos metros del cuarto en donde trabaja Mercy. Carlos es pintor de casas y es usual que si no está trabajando, se siente en la banqueta a contarle el tiempo a su mujer cuando está con un cliente, y a asegurarse de que no se tarde más de los 10 minutos reglamentarios. A pesar de que ha pasado el tiempo, dice, todavía se pone celoso.

Valeria también quisiera retirarse, pero su marido es miembro de la mara Salvatrucha y está preso desde hace cuatro meses, acusado de asesinato. Mientras llega a juicio, la joven trabaja para mandarle dinero a sus dos hijos que viven en El Salvador, pagar alquiler, comida, celulares y abogado. Su plan, si su pareja sale libre, es poner con él una piñatería. Pero si lo condenan, Valeria sólo sabe que seguirá en La Línea.

Imprimir
Enviar nota
Corregir
Compartir
  • cerrar
  • Facebook Facebook
  • Twitter Twitter
  • del.icio.us del.icio.us
  • Meneame Meneame
  • Technorati Technorati

Agregar comentario:

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

1 comentarios:

  1. juan monsanto: (2007-08-20 17:39:13 horas)
    antes que todo me guastaria saber mucho mas sobre esto y es muy interesante y sobre todo muy triste sobre que el gobierno no mantiene unsalario mayor sino que solo sube el precio de vida y no baja el precio de de la comida por eso me gustaria saber mas esperare tu respuesta
subirSUBIR

Productos & Servicios:

  • FacebookWidget
  • FacebookDenuncias

Siguenos en:

  • Youtube
  • Facebook
  • Twitter
  • RSS

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt