Actualidad: Edición Dominical¿Están ellos preparados?En Guatemala, 60 mil hombres son guardias de seguridad, sólo 25 mil 560 laboran en empresas legales. Por: Redacción
Cuando usted comience a ver a Santa Claus aparecer en los centros comerciales, como mucha gente, no se percatará que detrás del sonriente y rechoncho anciano viene un joven con una escopeta. Varias empresas de seguridad privada coinciden en que durante la temporada navideña aumenta entre un 10 y un 33 por ciento la demanda de agentes de seguridad.
La contratación comienza desde ya. A mediados de octubre o principios de noviembre, las empresas contratan a los agentes que suplirán la necesidad de seguridad en comercios durante los últimos meses del año. Algunas son discretas, otras, incluso, colocan grandes mantas anunciando las numerosas plazas vacantes. La mayoría pasará un entrenamiento de entre una semana y 15 días antes de salir a la calle a ocuparse de la seguridad de un comercio. Durante ese tiempo, por lo menos en las empresas más grandes consultadas por elPeriódico, recibirán entrenamiento en uso de armas, atención al público y pasarán pruebas psicológicas y físicas. Otros, ni eso. “Hay empresas, sobre todo las que no están legalizadas, que ven que les quede más o menos el uniforme a los agentes y los mandan a la calle a trabajar”, dice Herman Grotewold, de Proval. Según Grotewold, la demanda aumenta un 33 por ciento durante las fiestas; en cambio, Carlos Maldonado, presidente de la Gremial de Empresas de Seguridad, es un 10 por ciento lo que crece la necesidad de agentes en noviembre y diciembre. Para Maldonado, que además es gerente de El Ébano, el agente ideal tiene entre 18 y 30 años, ha completado el 3er. año de educación básica o al menos el sexto año de primaria y tiene completado el servicio militar. Sin embargo, reconoce, ante la elevada demanda de agentes, aceptan personas con hasta 4o. grado de primaria. Además, dice, cada vez hay menos jóvenes que pasaron por el Ejército y eso dificulta “que tengan la mística y la disciplina militar”. La tónica de contrataciones y entrenamiento suele ser similar en las empresas más grandes y reconocidas. En total son 120 las empresas que tienen una autorización del Ministerio de Gobernación para operar como proveedores de servicios de seguridad. Además, hay 85 que están en trámite para obtener el permiso, y algunas de ellas operan sin permiso. Asimismo, explica Eleazar Gómez, jefe de la Sección de Entidades Privadas de la Policía Nacional Civil (PNC), se ha denunciado a 27 agencias de policía privada que operan al margen de la ley. De los 60 mil hombres que, según Maldonado, trabajan como guardias de seguridad, sólo 25 mil 560 lo hacen en empresas legales. El resto se ocupan en unas 400 agencias “piratas”, dice el presidente de la gremial. Pese a que Grotewold confía en que el mercado terminará por desplazar a esos servicios de menor calidad en favor de las grandes empresas, hay quienes opinan distinto. “El consumidor no sabe comprar seguridad, y casi siempre se va por el precio”, explica Maldonado. Y no es para menos. Mientras una empresa como El Ébano recibe unos Q3 mil 200 a Q3 mil 400 al mes por un guardia que trabaja un turno de 12 horas, “no sé cómo hay empresas que pueden cobrar Q1,500 al mes por un elemento. Eso es menos de un salario mínimo, si se suma el proporcional de las vacaciones, el bono 14, el aguinaldo y el pasivo”, dice el jefe de personal de una empresa de seguridad que toma su nombre de una montaña en Israel pero que no quiso ser identificado por su nombre. El salario promedio de un guardia, dice Gómez, suele ser unos Q1,400 a Q1,500 al mes. “Lo que ocurre es que muchos de los comercios son sorprendidos en su buena fe. Cuando aumenta el comercio, se dan cuenta que necesitan un agente y les ofrecen uno barato, pero no se ponen a pensar en qué pasará cuando haya un problema”, añade Grotewold. Los incidentes en que agentes de seguridad privada, ebrios, irresponsables o fuera de sus casillas abren fuego contra particulares inocentes, saltan con cierta periodicidad a las páginas de los periódicos. Los hay sonados, como el caso de un adolescente a quien un agente puso a jugar ruleta rusa, y otros ignorados como un joven muerto de un escopetazo en una agencia bancaria en la zona 18. Aunque las empresas consultadas aseguran que hay controles psicológicos para los agentes, la falta de preparación y condiciones de trabajo adversas suelen estar entre los factores que citan las fuentes consultadas al explicar los motivos de por qué ocurren esas tragedias. Sin embargo, con una ley que data de 1970 para regular las agencias privadas y con una unidad de 58 policías en la PNC para supervisar a 120 empresas y 25 mil guardias, Guatemala es un paraíso para las empresas de seguridad no reguladas. Con la promesa de no revelar su nombre ni la de la empresa donde labora, un agente de seguridad privada accedió a entrevistarse con elPeriódico sobre las condiciones en las cuales trabaja. Jornadas de 24 horas de trabajo por un día de descanso y un salario de Q1,400 al mes, no hacen más apetecible estar todo el día parado frente a un parqueo con una escopeta, la línea de trabajo. ¿En qué consiste el trabajo? – En cuidar el servicio y a la clientela que viene aquí a las instalaciones del parqueo. ¿Cuántas horas trabaja usted al día? – Estamos de 24 por 24. ¿Fines de semana? – Tenemos 72 horas afuera después de 5 días efectivos de trabajo. ¿Cuál es la paga al mes por el trabajo que usted hace? – Tenemos un sueldo de Q1,200. ¿Solamente? – Q200 de bonificación. ¿Cuánto tiempo tiene de trabajar en la empresa? – Dos años. Cuando usted entró, ¿qué requisitos le pidieron? – Hoja de servicio militar, sexto año de primaria y la capacitación para ser seguridad. ¿Cuánto tiempo le dieron de capacitación? – Una semana de sólo recibir los cursos necesarios. Duran según la capacidad de cada quien. Después ya me dieron tres meses de prueba. Nosotros, que ya sabemos y que somos militares, tenemos menos capacitación. ¿Hasta qué rango llegó en el Ejército? – Sargento segundo. ¿Esa escopeta es suya o de la empresa? – De la empresa. Hay empresas que contratan guardaespaldas, que esos sí usan su arma propia y por eso ganan más. Cuando a usted le toca 24 por 24, ¿usted no está 24 horas en el puesto, verdad? – Sí, estoy. ¿Y cómo hace para dormir? – Tengo mis 24 horas para ir a descansar. ¿Usted dónde vive? – En la capital, en la zona 21. Cuando lo contrataron, ¿lo investigaron? – Sólo cuando entré. ¿Qué pasa si un agente entra limpio y luego agarra mal camino? – Por eso tenemos supervisores que siempre están “ojo al Cristo” viéndonos. Agregar comentario: |
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