Archivo:

Opinión:

El rincón de Casandra

Por ahora, el Dalai Lama vino, habló y cobró.

Por: Jacques Seidner

Menor Normal Grande
Si de perder se trata, es preferible hacerlo de forma contundente y no por la mínima diferencia. Esto último pudiera dar una falsa seguridad, excusa y pretexto de haber perdido por jugar en terreno ajeno y ante un público hostil. La fenomenal derrota futbolística en Costa Rica debería, por consiguiente, provocar una reacción positiva del equipo guatemalteco en su compromiso de hoy y, a la vez, quizá darle a los catrachos una falsa expectativa de una fácil victoria sobre Guatemala. Ello pudiera tornarse en una ventaja sicológica para los chapines… a menos de que a los nuestros les entre “la depre”, en cuyo caso, adiós clasificación…

El Dalái-lama, Nobel de la Paz, personaje sutil y secreto, visitó Guatemala para traer consigo su mensaje espiritual de paz y concordia tan necesario a una humanidad enfrentada a la violencia y al consumismo. Es el jefe del budismo tibetano cuyo país fuera invadido por China comunista en 1950, lo que dio por resultado masacres generalizadas, la destrucción de bibliotecas enteras y de más de 6 mil monasterios guardianes del saber milenario de los Lama. Fue en 1959 que el Dalái-lama y más de 100 mil tibetanos abandonaron su país bajo la presión comunista de Mao y tomaron el camino del exilio dispersándose por el mundo. El colonialismo comunista destruyó sistemáticamente, a lo largo de 20 años, la civilización tibetana, tiempo durante el cual un millón de habitantes –la quinta parte de su población– fue liquidada. A pesar de la pretendida actual “liberalización” de China, atribuida a los sucesores de Mao, esta pretendida libertad se limita a lo económico, ello por pragmatismo y preocupación de mejoras materiales. Actualmente, ni en China ni en el anexado Tíbet existe libertad intelectual, política o religiosa…

Pero es de preguntarse por qué el budismo ha hecho tantos adeptos en Occidente. ¿Se deberá a la evolución reciente y desilusionante de nuestras religiones y filosofías occidentales, lo que alcanza también a nuestros sistemas políticos semiagotados, o simplemente será el budismo una moda y un capricho pasajero, ello tan común en las sociedades occidentales? El tiempo lo dirá…, por ahora, el Dalái-lama vino, habló y cobró… al fin y al cabo hay que ganarse la vida… pregúntenselo a nuestra Nobel nacional cada vez menos Nobel, pero cada vez más política y empresaria de éxito… “Ya tenemos algo de inteligencia”, nos informó con optimismo por televisión un aeto funcionario de la nación, a lo que un televidente sin duda ignorante del tema de seguridad pública comentó: “pues que la usen”… Un par de años atrás fue entrevistado en Libre Encuentro el ex presidente costarricense y hoy obligado renunciante ex secretario de la OEA, Miguel Ángel Rodríguez. Los halagos fluyeron entonces para el entrevistado, particularmente al ser comparado con nuestro criticado Portillo de entonces… Seamos cautos, y recordemos que no todo lo que brilla es oro, aunque ello nos venga del extranjero, ¡concluye, sabiondo, el loro parlanchín…!
  • Actual 0.00/5
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Valor: 0.0/5

0 comentarios:

  1. No hay comentarios publicados por el momento.

Agregar comentario:


Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

(obligatorio)
(obligatorio)

Captcha (obligatorio)