Deberían ser para servir a nuestro país y no para que algunos se sirvan de ellos.
Raúl Minondo Ayau
ACUERDOS DE PAZ
Hagamos memoria y recordemos que al pueblo de Guatemala se le “consultó” sobre los Acuerdos de Paz y éste, el pueblo, nosotros, ¡los rechazó! La respuesta masiva y contundente fue “no”. Ahora nos quieren imponer, a través de lo que es un truco más de engañosos políticos y necios aprovechados, una “Agenda Legislativa de los Acuerdos de Paz”. En otras palabras, volverlos legales, pues son ilegales, no tienen vigencia, su tiempo pasó, el ambiente es otro, se “transaron” a espaldas de Guatemala, etcétera. Con esta burda y sinvergüenza “maniobra” se legitimizan y los que por años han vivido de ellos lo harán ahora con todas las de “ley”. La necedad de seguir con los mal habidos, desprestigiados y abusados Acuerdos de Paz es de un grupito de malos chapines que no sólo ha vuelto estos “acuerdos” su manera de vivir, sino que pretenden seguir haciéndolo. En todo caso, los Acuerdos deberían ser para servir a nuestro país y no para que algunos, los mismos de siempre, se sirvan de ellos.
El financiamiento a tanta ONG debe ser ya fiscalizado y deben pagar impuestos y estar sujetos a las mismas reglas por las que nos regimos todos los chapines. Estas “organizaciones” deben dejar de ser “grupos de presión” a favor de intereses que ya fueron derrotados en la guerra, en las urnas y en la consulta popular. La izquierda, vieja, nueva o renegociada, continúa con su insistencia en la toma de poder y en su guerrita revanchista contra el Ejército Nacional, arrastrando a los chapines en ese río de desorden, caos y desgobernabilidad que promueven con sus financieros corruptos (“zorros” y demás basura). Se rumora de rompimientos dentro de estos mismos grupos por malos manejos, robo, básicamente, de fondos y de recursos. Como dice el dicho “la cabra siempre tira al monte” o “no poner al mono en el cuarto de los bananos”. Así pues, que hasta dentro de sus propias organizaciones se la pasan causando desorden y viendo cómo se comen unos a otros. Más bien debería el Congreso estar contemplando una agenda para “desregular” a nuestro enredado país y volvernos más libres y competitivos. Menos leyes, leyes más aplicables, menos ambiguas, leyes que “no” nos “controlen” y que “no” nos “limiten”. Más libertad.
BASURA
La basura y estorbo que causa la peligrosa Minugua no termina, pues no hay modo de que se vayan. Instalar un “alto comisionado” es continuar con lo mismo. ¡Ya no más intromisión!
ÁNIMO
De un amable lector: “mentes sanas en cuerpos sanos”. Una buena sugerencia. A todos los que hacen deporte ¡ánimo! A los de la Vuelta Ciclística, ¡felicitaciones! A toda Guate ¡ánimo! A los deprimidos también... ¡Ánimo!
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