La vejez merece el respeto de los jóvenes, no burlas y desprecio.
Jorge Palmieri
El hecho de haber dedicado toda mi vida al periodismo como columnista de opinión en casi todos los periódicos del país, con mi característico estilo claro, franco y directo, me ha ocasionado reacciones de antipatía y odio de parte de algunos a quienes he criticado en alguna oportunidad, por uno u otro motivo. Comprendo que mis críticas les hayan molestado y por eso guardan resentimientos que tal vez jamás van a olvidar. Sobre todo algunos de los políticos a quienes he señalado con lujo de detalles su incapacidad, su abuso de poder y, en muchos casos, su descarada corrupción en detrimento de los intereses del país.
Cada vez que se les presenta una oportunidad propicia, estas personas aprovechan para lanzar públicamente contra mí un montón de insultos, calumnias y difamaciones, a las que, repito, estoy expuesto por haberles dicho lo que en mi opinión se merecen. Pero he notado que en las últimas oportunidades en que he recibido andanadas de insultos en ciertos ataques furibundos, lo más recurrente ha sido que me llamen “viejo” y “senil”; y que sugieran a elPeriódico que me despida o me jubile y me pidan que me retire de esta actividad a la que he dedicado mi vida, porque, según ellos, ya no estoy en condiciones de salud mental para ejercer el periodismo. Al extremo de que han dicho que padezco de Alzheimer.
La semana pasada, una insolente muchacha, ignorante y abusiva, me vituperó porque opiné que Rigoberta Menchú no es una persona idónea para el cargo de Secretaria General de la Organización de Estados Americanos (OEA) y, probablemente inspirada por una hierba alucinógena, comenzó su diatriba diciendo que “escribir seis columnas de opinión a la semana puede secarle las ideas a cualquiera”, dando a entender que no debo escribir de lunes a sábado porque ya se me ha secado el cerebro, lo cual es totalmente falso. En cambio la mariguana puede secárselo a quienes la consumen.
No han de estar tan secas mis ideas puesto que –según datos que acabo de bajar de la página web de internet de elPeriódico– durante la semana pasada, 5 días consecutivos mis columnas fueron las que recibieron más visitas: el martes 11, “Sí, Margarita, pero...” 485 visitas; el miércoles 12, “Respondo unos mensajes” 1081, mientras que quedó en segundo lugar “La tirria de Palmieri” con 1062; el jueves 13 “Sobre la encuesta” 484; el viernes 14, “El rigor de la ley (1)”, 624; y el sábado 15 “El Rigor de la ley (2)” tuvo 110 visitas. ¿Cómo le quedó el ojo?
En todas partes del mundo se respeta y hasta se venera a los viejos porque se reconoce que en los muchos años que ellos han vivido han adquirido experiencia y sabiduría que la juventud no tiene. La vejez merece respeto y sólo los imbéciles la desprecian y se burlan de los viejos. Me siento feliz y orgulloso de haber llegado a esta edad en las condiciones en que me encuentro y espero poder seguir así mientras Dios quiera darme vida… que espero no será por mucho tiempo para no tener que soportar a tantos estúpidos.
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