La recuperación económica también es afectada por la reducción de la actividad agrícola.
Mario Mérida
El Ejecutivo principia el año con una débil posición política, social y económica. El rescate de la economía resulta determinante para la gobernabilidad, que dependerá según algunos expertos de una reforma monetaria y financiera, apoyada por una eficiente labor de recaudación tributaria, además de la recuperación de impuestos impagados por un monto aproximado de Q490 millones 787 mil 563 y el auténtico combate al contrabando. Otros son más precisos y sugieren que es el sistema de flotación del tipo de cambio respecto al dólar lo que no está funcionando en el país. Una de las acciones propuestas por los técnicos es la aplicación de una “flotación administrada”, utilizada exitosamente en Brasil, Colombia, Chile y México.
Estas recomendaciones son incomprensibles para la gran mayoría de guatemaltecos, a quienes lo que realmente preocupa es el desempleo, que fluctúa entre el 13.8 y el 16 por ciento agregado a ello el estancamiento del aumento salarial (US$4.98 diario), el incremento a los productos de la canasta básica, influenciados constantemente por la fluctuación de los precios de los combustibles y eventualmente por los rumores del incremento al IVA (15 por ciento).
La recuperación económica también es afectada por la reducción de la actividad agrícola, debido en parte a las constantes invasiones de fincas, que si bien aporta al PIB[1] en menor escala que otras actividades, es generadora de empleo rural tan necesario para dotar a las familias de los recursos mínimos y para limitar la migración hacia la capital. Respecto a esto cabe mencionar las expectativas de recuperación de la caficultura, como un buen síntoma. Dentro del tema económico también resalta el TLC, el cual es visto por el gobierno como tabla de salvación, pero que tiene fuertes opositores interna y externamente.
La XXII Encuesta Empresarial realizada por Asies termina de definir el escenario económico. El 42 por ciento de empresarios consideran que la situación seguirá igual, el 24 por ciento que empeorará, mientras el 35 por ciento cree que las condiciones mejoran. En lo que coinciden ocho de cada diez encuestados, es en señalar el nivel de inflación (8.6 por ciento) como el mayor causante de la crítica situación económica. [1] Calculado en base a 1958. elPeriódico. 10/01/2005. Página 9.
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