Cuando me enteré del voto de “desconfianza” otorgado en el Congreso a la Ministra de Educación, me entró un sentimiento de desesperanza. Aceña es una mujer de lucha, honesta y capaz. Sabe dar la cara sin perder la cortesía pero tampoco su actitud definida y tenaz. No podemos evaluar los resultados de su trabajo en un plazo tan corto, cuando en nuestro país han pasado varios gobiernos sin que se atiendan los problemas de la educación. Qué fácil culpar a quien los enfrenta cuando éstos se desbordan. Con las jugarretas políticas, que sólo buscan meter cizaña y acaparar poder, es Guatemala quien pierde. ¡Qué tremenda frustración!
0 comentarios: