Opinión:
Guatemala enfrenta un problema muy serio de desnutrición. Los niños que asisten a nuestras escuelas presentan un rezago muy grande en talla y peso, lo cual no contribuye a su desarrollo ni a que aprendan. Algunas regiones del país han logrado titulares y primeras planas debido a las hambrunas, las cuales reflejan el rostro de la desesperanza en que viven muchos de nuestros compatriotas. Por ello, como sociedad, debemos interrumpir este círculo de desigualdad, pobreza y vulnerabilidad. Las alianzas entre sectores contribuyen a tener una mejor capacidad de respuesta y a lograr un esfuerzo mejor coordinado y de mayor impacto. Un ejemplo palpable de esto es el compromiso suscrito por varios líderes para crear el primer banco de alimentos del país. Por medio de esta organización, impulsada por ocho empresas y una fundación del sector privado, se distribuirá comida a familias en situación de pobreza y pobreza extrema. Con ello, se contribuirá en parte a resolver la problemática nutricional. Este esfuerzo, digno de aplaudir, atenuará los resultados de la situación de marginalidad, exclusión y falta de escolaridad en que viven muchas de nuestras comunidades. Sin embargo, colateralmente, debemos seguir avanzando en hacer realidad políticas y estrategias que den vuelta a la precaria situación en que viven los pobladores de demasiados lugares de nuestra patria, mejorando su productividad, nivel de educación y calidad de vida.
Los bancos de alimentos han existido desde hace varias décadas en otras naciones. Aglutinan a empresas que estén dispuestas a dar, de modo gratuito, sus excedentes o productos aptos para el consumo que, por problemas de envasado o etiquetado, no pueden ser comercializados. En muchos casos, los bancos de alimentos también reciben donativos internacionales, captan aportes particulares y admiten subvenciones y ayudas en dinero. Los alimentos que colectan, que son almacenados por un breve tiempo, son distribuidos a personas de escasos recursos, a través asociaciones benéficas, voluntarios y ONG. Felicito a Alimentos Kern de Guatemala, Alimentos, S.A., Arrocera Los Corrales, Fundación Juan Bautista Gutiérrez, Grupo Bimbo, Grupo CLT, Industrias Licoreras de Guatemala, Kellogg de Centroamérica y La Fragua, quienes se han comprometido con la fundación del banco de alimentos. Su aporte es un buen testimonio de responsabilidad social empresarial. Estoy seguro que otras empresas y organizaciones seguirán sus pasos. Agregar comentario: |
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