Opinión:
Les confieso que me sorprendió muchísimo cuando leí ayer el titular a cinco columnas de la página 6 de Siglo Veintiuno, que dice “Abogados docentes a la CC”, porque a simple vista creí que decía “abogados decentes”, lo cual atrajo poderosamente mi atención porque sospeché que la intención era dar a entender que hay abogados que no son decentes. Pero al leer con más cuidado me enteré de que el Consejo Superior Universitario (CSU) de la Universidad Autónoma de San Carlos de Guatemala (Usac) eligió anteayer a los profesionales del Derecho Mario Pérez Guerra y Jorge Mario Álvarez Quirós, quienes se han venido dedicando a la docencia durante los últimos 20 y 25 años, para que sean los magistrados propietario y suplente de la Corte de Constitucionalidad (CC) en sustitución de los actuales magistrados, entre quienes, dicho sea de paso, está como titular el licenciado Cipriano Soto, quien fue rechazado por la Usac por su presunto compromiso en favor del partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG) y de su mandamás, el general retirado Efraín Ríos Montt. Es lamentable, sin embargo, que a pesar de que el Rector de ese centro de estudios superiores, doctor Luis Leal, se ha declarado satisfecho y orgulloso de la insólita limpieza y transparencia que predominaron en esa elección de tres horas de duración, esa misma tarde el licenciado Eduardo Castañeda, representante de la Facultad de Derecho, expresó su propósito de impugnar la elección porque Ana Rodas, quien llegó en representación del Decano de la Facultad de Farmacia, no estaba debidamente acreditada para emitir su voto. Y hay la sospecha que ese voto haya sido el que determinó que, en la segunda vuelta, Pérez Guerra haya ganado por un voto al licenciado Héctor Efraín Trujillo. Lo cual es mal comienzo para la nueva Corte de Constitucionalidad.
Tengo plena confianza en que los numerosos miembros del Colegio de Abogados van a ser tan sensatos de reelegir para otro período al licenciado Juan Francisco Flores Juárez porque, además de ser reconocido como un brillante profesional del Derecho y catedrático universitario de mucho prestigio, realmente se desempeñó muy bien durante el período que está por terminar y, por lo tanto, merece otra oportunidad. Finalmente, espero que los honorables magistrados de la Corte Suprema de Justicia van a tener el cuidado de elegir entre todos los profesionales del Derecho que se inscribieron como candidatos, al brillante joven abogado Carlos Rafael Rodríguez-Cerna Rosada, autor del libro titulado El Amparo Guatemalteco y las Verdaderas Reformas que clama su Justicia Constitucional, porque su brújula en su vida siempre ha apuntado hacia la más amplia tutela de los derechos fundamentales de los guatemaltecos. A pesar de que, probablemente, no cuenta con el apoyo de padrinos influyentes, estoy totalmente seguro de que podría llegar a ser un excelente magistrado de la Corte de Constitucionalidad. Agregar comentario: |
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