Opinión:La impredecible GanaUna cuestión que llamó la atención el pasado martes, con motivo del voto de falta de confianza en contra de la ministra de Educación, María del Carmen Aceña, es que la bancada de diputados de la autodenominada Gran Alianza Nacional (Gana) no estaba completa. Hubo, por lo menos, 12 diputados oficialistas ausentes (del total de 27 que no asistieron). Por: elEditorial
Una cuestión que llamó la atención el pasado martes, con motivo del voto de falta de confianza en contra de la ministra de Educación, María del Carmen Aceña, es que la bancada de diputados de la autodenominada Gran Alianza Nacional (Gana) no estaba completa. Hubo, por lo menos, 12 diputados oficialistas ausentes (del total de 27 que no asistieron).
Por consiguiente, el oficialismo, contando con el apoyo de los diputados del PAN y del Partido Unionista (PU), solamente obtuvo 43 votos que objetaron la censura, frente a los 88 votos que logró la oposición (UNE, FRG, ANN, URNG, PP, UCN, DCG, BIEN y Encuentro por Guatemala). Y eso que se trataba de defender al “buque insignia” del gobierno de Óscar Berger. Esto evidencia, una vez más, las profundas fisuras y brechas entre las facciones que componen la Gana (PSN, MR y M-17), que, indudablemente, siguen en una pugna sorda y desleal en pos del protagonismo personal de sus “líderes”, sin importarles los proyectos de largo plazo, como la reforma educativa, por ejemplo. Por supuesto, los más perjudicados de esta incesante e improductiva lucha interna, que data desde los inicios del actual gobierno, han resultado ser los funcionarios que no pertenecen a la Gana, sobre todo aquellos que no se han prestado al clientelismo político, tal el caso de la ministra Aceña. Irónicamente, el gobierno de Berger ha contado más con el apoyo de los congresistas del PAN y del PU que con el apoyo de la bancada de la Gana, especialmente cuando se ha tratado de defender causas gubernamentales complejas en el pleno y en las comisiones legislativas. El voto de falta de confianza contra la ministra Aceña se suma al rechazo de los vetos a las Leyes de Planificación Familiar y de la Pensión del Adulto Mayor, que también fue otra derrota que el oficialismo no pudo evitar en el Congreso. En el horizonte se vislumbran nuevas interpelaciones, la de los ministros de Agricultura, Comunicaciones y Gobernación. El escenario está montado para nuevos votos de falta de confianza, sobre todo considerando el ambiente preelectoral que vive el país. Lo que sí es cierto es que la política de “compra de votos” en el Congreso ya no le está funcionando al Organismo Ejecutivo, así como tampoco le funcionó en su etapa final al gobierno de Jorge Serrano Elías (1991-3), sobre todo debido a que el costo se volvió inmanejable. En todo caso, mientras la oposición en el Congreso no cuente con los 105 votos necesarios para desaforar ministros, la gobernabilidad no se verá perjudicada, aunque la aprobación de leyes sí se vislumbra cuesta arriba en lo que resta del actual período legislativo. Agregar comentario: |
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