El precio del barril de petróleo en el mercado internacional se ha situado alrededor de los US$72, y la tendencia seguirá siendo alcista para el resto del presente año. Tanto es así que los expertos pronostican que el precio del barril de crudo podría exceder los US$100 este año.
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El precio del barril de petróleo en el mercado internacional se ha situado alrededor de los US$72, y la tendencia seguirá siendo alcista para el resto del presente año. Tanto es así que los expertos pronostican que el precio del barril de crudo podría exceder los US$100 este año.
Entre las medidas adoptadas por el gobierno se encuentran el subsidio temporal a la tarifa eléctrica y el adelantamiento de la hora oficial, a partir del próximo 29 de abril. No obstante, dichas medidas no contribuyen mucho a atenuar el alza de los precios de los combustibles.
Nada se ha hecho en materia de racionalización energética y la consecución de fuentes energéticas alternativas no resuelve el problema de corto plazo.
Poco se ha hecho también en materia de atraer al mercado guatemalteco a nuevos mayoristas, minoristas, distribuidores y detallistas de combustibles. Más bien se han mantenido barreras de ingreso. En todo caso, el vicepresidente Eduardo Stein recientemente anunció que el gobierno guatemalteco iniciará un acercamiento con el régimen venezolano, a fin de que se instale una subsidiaria de la entidad Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) en nuestro país, con el propósito de que distribuya combustibles a precios competitivos en beneficio de los consumidores. Habría qué pensar qué podemos ofrecer a los venezolanos a cambio de esta concesión. Algo se le debería de ocurrir a la flamante diplomacia guatemalteca.
Asimismo, convendría que en el seno del Congreso se replanteara la tarifa actual del impuesto sobre la distribución de combustibles, con la finalidad de atenuar el alza del precio del petróleo, sobre todo considerando que la recaudación tributaria por vía del IVA está siendo mucho más productiva, debido a la misma alza de precios de los combustibles.
Claro que una reducción del impuesto de distribución del petróleo y sus derivados obligaría al Estado de Guatemala a reducir el gasto público presupuestado, pero la emergencia lo amerita. No puede seguirse gastando lo que la gente no tiene ni para comer. Es tiempo de devolverle su pisto a la población para su subsistencia vital y la de los suyos.
Así como el gobierno espera que la población se apriete el cincho, también esta esperaría que aquél haga otro tanto.
necesitamos decirle al senor presidente que ayude a nuestro pais por que los presios de todo esta subiendo que diga en las noticias que la gente le pida mucho a DIOS que nos ayude con el problema de nuestro pais DIOS NOS AYUDARA SIEMPRE SI TODOS PEDIMOS LO MISMO NECESITAMOS UN MILAGRO
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