Opinión:“El Código Da Vinci“ y el Evangelio de JudasEs menester ir a la fuente de nuestra fe. Por: César A. García E.
Gran revuelo se ha armado alrededor de un hallazgo y una novela; el primero, el Evangelio de Judas; un documento tardío, no corresponde al siglo I como los otros evangelios canónicos y por ende incluidos en todas las biblias. Dicho evangelio se le atribuye a los gnósticos, grupos que no eran escasos en los primeros siglos de la era cristiana, de hecho algunos de ellos fueron seguidores de las enseñanzas de El Señor Jesús; la característica de estos grupos era la búsqueda de la “verdad”, podría decirse que haciendo acopio de la cita bíblica expresada en Juan 8:32, pero lo cierto es que según la fe cristiana, basada en las Sagradas Escrituras, la verdad es Cristo, de modo que el camino indicado, para conocer la verdad… es conocerlo a Él.
Al margen del derroche publicitario que hizo un canal de cable, respecto al Evangelio de Judas, el cual sembró dudas sobre la Biblia de entrada, lo cierto es que dicho evangelio no contradice en nada la fe cristiana… le sugiero leerlo en internet. Es decir, el ardid que atrajo a miles de personas a ver o finalmente a condenar sin ver el documental de National Geographic, no tiene nada que ver con el contenido del evangelio, pues este contiene básicamente un diálogo entre Judas y El Señor, en el transcurso del cual se confirman las verdades en las que se fundamenta el cristianismo. Judas aparece como alguien muy cercano a El Señor, lo cual ya lo sabíamos, pues en Marcos 14:20 se relata que Judas comía del plato de su maestro… lo cual solo alguien muy cercano podía hacer; así mismo en el Antiguo Testamento, estaba profetizado que sería alguien amado por el Mesías quien lo traicionaría. En nuestros días, sigue siendo una constante que las traiciones más dolorosas e incluso delitos como el secuestro, en la mayoría de los casos son perpetrados por o en componendas con alguien muy cercano y de total confianza de la víctima. Como el Evangelio de Judas, existen otros documentos apócrifos hallados a mediados del siglo pasado, muchos de los cuales respaldan absolutamente la fe cristiana y probablemente de haberse constituido el canon Bíblico en nuestros días, se hubiesen incluido en este. En el caso de El Código Da Vinci, hay que estar claro que no tiene nada de auténtico, es una novela, es ficción; muchos de los “hechos” allí relatados, han sido refutados por la comunidad científica contemporánea, y además chocan de frente con los relatos de historiadores del siglo I, como Flavio Josefo. Algo hay que aprender de la confusión que se yergue sobre el cristianismo. Es menester ir a la fuente de nuestra fe, a la única que es infalible… las Sagradas Escrituras; no hay que olvidar que es precisamente la ignorancia la principal aliada de inescrupulosos seculares y religiosos que se han valido de engaños para manejar –cuales borregos– a millones de personas a través de los siglos. Ningún mortal se merece nuestra ciega confianza en cuanto al conocimiento de Cristo. Le han engañado si le han dicho que no entenderá la Biblia si la lee; esa maravillosa biblioteca, no solo está al alcance de todos, sino además puede cambiar su vida para siempre. Agregar comentario: |
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