Opinión:Bush le lanza un bumerán a ChávezEl embargo militar puede ser contraproducente. Por: Gustavo berganza
Estados Unidos le puso el lunes otra banderilla a Hugo Chávez: ha cesado toda cooperación militar con su gobierno, debido al apoyo que, según el Departamento de Estado, le da el pintoresco presidente venezolano a los grupos guerrilleros colombianos. En la decisión ha influido también la relación tan estrecha del gobierno venezolano con Cuba e Irán, países a los que Estados Unidos describe como patrocinadores y promotores del terrorismo. Sin embargo, una medida como esta puede revertirse en contra de George W. Bush.
Como el abastecimiento de material bélico estadounidense cesó desde que Chávez superó la intentona golpista de 2002, uno pensaría que las sanciones militares impuestas esta semana no tendrán mayor efecto. Sin embargo, esto no es así, porque la medida incluye la prohibición explícita de reexportar cualquier material diseñado o fabricado en Estados Unidos. Esto implica que Venezuela no podrá concretar la compra de ocho lanchas patrulleras pactada con España, en noviembre pasado ni podrá adquirir los 12 aviones de transporte Tucano, que iba a venderle Brasil. Y todo esto porque lanchas españolas y aviones brasileños utilizan componentes tecnológicos de origen estadounidense. Este sí es un golpe que puede dolerle a Chávez. Estados Unidos conserva la suficiente fuerza como para cerrarle el acceso a los principales proveedores de armas, primordialmente de Europa Occidental, no obstante, Venezuela no está del todo aislada. Todavía tiene la posibilidad de tocarle la puerta a Rusia y, lo que es aún más irritante para los estadounidenses, puede recurrir a Irán y Corea del Norte. A diferencia de lo que sucedía en otros tiempos, los manotazos de Estados Unidos ya no intimidan como antes. Y, además, pueden convertirse en un bumerán, porque en esta oportunidad, la potencia no es inmune a las represalias de Venezuela, su cuarto proveedor de petróleo más importante. Algunos dirán que Chávez podría cesar los embarques, pero una medida tan extrema desataría una crisis mundial. En ese sentido, el coronel no es tan tonto como para dejarse arrastrar por sus rencores. De acuerdo a un análisis publicado ayer por el El País, lo que sí puede suceder es una disminución temporal de la producción venezolana. Esta posibilidad aterra al establishment en Washington, porque si Chávez decide implementarla en vísperas de las elecciones legislativas, liquidaría las posibilidades de varios congresistas y senadores republicanos y trasladaría el control del Congreso a los demócratas y sepultaría definitivamente a Bush. No olviden ustedes que los bajos índices de popularidad del Presidente, que ya bajaron del 30 por ciento, le provocan escalofríos a sus consocios republicanos. Una maniobra como esta, convertiría a Chávez en el gran elector de Estados Unidos. Agregar comentario: |
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