Después de un increíble paro de 48 días en la atención a los guatemaltecos enfermos, en los 18 hospitales principales del país, los médicos que laboran en el sistema asistencial nacional están amenazando con recurrir a un nuevo paro de actividades.
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Después de un increíble paro de 48 días en la atención a los guatemaltecos enfermos, en los 18 hospitales principales del país, los médicos que laboran en el sistema asistencial nacional están amenazando con recurrir a un nuevo paro de actividades.
Los galenos argumentan que los centros de salud aún no han sido abastecidos como ellos lo demandan, por lo que se corre el riesgo de otro lamentable cese de labores en los nosocomios estatales, incluyendo a los importantes hospitales San Juan de Dios y Roosevelt. Las nuevas amenazas de los profesionales de la medicina se producen casi inmediatamente después del acuerdo logrado con las autoridades del Ministerio de Salud Pública, el 26 de julio recién pasado, como producto de largas negociaciones, en las que se asumieron los siguientes compromisos: proponer al Congreso de la República un decreto de excepción a la Ley de Compras y Contrataciones, para adquirir equipo por Q86.8 millones; incluir en el presupuesto nacional para el próximo año un aumento de Q1,000 millones, a efecto de que la asignación anual para este sector se eleve a Q3 mil 76 millones y dar seguimiento a los acuerdos por medio de la mesa de diálogo e invitar a participar a la Procuraduría de los Derechos Humanos.
Creemos que los galenos deben tener presente, en todo momento, la naturaleza especialmente humanitaria de su profesión y que en sus manos está la vida o la muerte, la salud o la enfermedad, del segmento mayoritario de nuestra población, que es precisamente el más pobre, el de mayores carencias y el que está más expuesto a los rigores de su entorno insalubre. Más que el lucro, el médico atiende a intereses superiores, como la defensa de la vida, muchas veces en medio de la más absoluta precariedad. Hacemos un llamamiento a los profesionales de la salud para que no vuelvan a cerrar las puertas de los centros hospitalarios, tomando en cuenta que durante su pasada holganza se dejó de atender a un promedio de 192 mil consultas al día, particularmente en los departamentos del interior del país, donde los pacientes viven un verdadero calvario. El Ministerio de Finanzas debe cumplir con dotar al sistema de salud de los recursos económicos necesarios, para hacer frente a la difícil pero urgente misión de garantizar el normal funcionamiento del sistema hospitalario. La salud de nuestro pueblo no puede esperar más. Debe ser mantenida y garantizada a toda costa por la administración estatal, según lo ordena la Constitución Política de la República.
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