“Te lo digo. A nosotras nos avergüenza que el Presidente de Estados Unidos sea de Texas”, dijo Natalie Maines, la principal voz y la más controversial de las integrantes del trío de música country, Dixie Chicks...
Jorge Sierra
“Te lo digo. A nosotras nos avergüenza que el Presidente de Estados Unidos sea de Texas”, dijo Natalie Maines, la principal voz y la más controversial de las integrantes del trío de música country, Dixie Chicks, que recién lanzó su séptimo disco Taking the long way, el cual ya registra más de un millón y medio de copias vendidas y que ahora llega a las tiendas de discos de Guatemala.
Ese tono agrio y directo con el que Maines se refiere al presidente George Bush y de su postura antiguerra que arrastra desde la invasión a Irak, lo ha repetido en diferentes escenarios. Por supuesto, todo eso al trío texano le ha acarreado enemistades, incluso dentro de la misma comunidad country. Pero aún ante amenazas de muerte, ataques políticos y boicoteos en las radios, tanto Maines, como sus compañeras Martie Maguire y Emily Robinson no dan marcha atrás, y no les impide ser ya superestrellas mediáticas. Engrosan así la lista de artistas de la nueva corriente llamada: disidencia normal. Entre los que se encuentran, Patti Smith, Bruce Springsteen, Pearl Jam y Neil Young.
Mientras, esta nueva placa pone en juego un particular sonido y sensibilidad, que gusta a un público más amplio y más autoconsciente que el habitual del country.
Canciones tan valiosas, de las 14 que registra, como, Easy silence, Not ready to make nice, Bitter end, Silent house, Voice inside my head, y la emotiva Baby hold on, dan carta de validez a Taking the long way, con un Dixie Chicks genuino, tal como se pintan en sus dos anteriores discos, Home y Wide open spaces.
Además de situarse en las raíces del country o en todo caso del country rock, las armonías del trío siguen brillantes, como sucede en, I hope. Además continúan con esa postura de convicción, y esa capacidad de vertebrar un cuerpo sólido de canciones.
La intervención aquí de consumados compositores como Sheryl Crow, Neil Finn, Gary Louris, el bluesista Keb Mo, Mike Campbell, y Dan Wilson, ayudan a que el trío y álbum tengan una dirección y un enfoque claro.
Sí cabe aclarar que las chicas no solo son acritud y ataque, son también propositivas: “Algunas personas creen que estoy loca/ Pero trata de entender/ Que me da satisfacción/ Me salí de todo lo que pude/ Los perdedores y ganadores/ Las sonrisas y las lágrimas/ Los ruidos del día a día/ Es música en mis oídos/ Y lo disfruto/ Vamos anímate/ Y baila con esa canción infinita”.
Tal parece que el clima político que vive el mundo, demanda voces que objeten con urgencia o sencillamente saquen de dentro lo dramático e intimidante de la situación. Y Dixie Chicks es una de esas voces.
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