Danilo reconoce que le gusta vestir a la moda pero su sueldo no le alcanza para cubrir sus “gustitos”. Esa afición le hizo cliente de las ventas de ropa usada, pero siempre tenía el problema de encontrar calidad y buenos precios.
Aquellos embarques de ropa usada que arribaron a Guatemala a partir del terremoto de 1976 para ser repartidos entre los afectados, se convertirían con el tiempo en un negocio que genera ventas por más de US$20 millones al año.
Las ventas de ropa usada proveniente de Estados Unidos aparecieron discretamente en las colonias y barrios populares, y los mercados del interior del país. Dos décadas después “los volcanes” de ropa tirada en el suelo ocupan locales comerciales en las calles del Centro Histórico hasta la 18 calle.
Miles de personas buscaban a diario su estreno entre las montañas de ropa, sin embargo, el concepto de comprar prendas seleccionadas colocadas en serchas, a un precio accesible, y pagar con tarjeta de crédito o débito revolucionó el concepto, con la cadena de tiendas de “La Megapaca”.
“Decir que uno compraba en paca al principio era vergüenza”, afirma Mario Peña, gerente de mercadeo de la empresa, que nació en 2001 como APICASA con la idea de importar y comercializar repuestos para vehículos, pero pronto se cambió al negocio de la moda.
Antes de iniciar como “La Megapaca”, Peña cuenta que vendían ropa al detalle que les quedó al desarmarse varias pacas que importaron. En el primer día vendieron Q516 a familiares y amigos, eso los motivó a seguir el camino de la venta por pieza. Ahora, las tiendas se han convertido en un lugar donde a todo el mundo le gusta comprar, afirma.
La estrategia fue colgar en serchas, con etiqueta de precios, donde uno escoge lo que le gusta y pasa a la caja a cancelar con su tarjeta, explica Peña.
Según el ejecutivo, el valor agregado que se le da al cliente es que puede escoger entre 50 mil prendas que hay en cada tienda, y que se manejan bajo un esquema de precios que pueden llegar hasta Q1 la prenda.
En estas tiendas hay ropa que cuesta Q175 y está casi nueva. Pero si en 8 semanas aún se encuentra disponible en el local, su precio llega a Q1, siguiendo el esquema de colores en las etiquetas que han diseñado y que opera para ofrecer descuentos desde un 25 por ciento.
Hoy, “La Megapaca” es una cadena de 11 tiendas, con un local en Chimaltenango y otro en Escuintla, que no dan la apariencia de que el cliente estuviera comprando ropa usada, sino de estar en una boutique.
Entre los planes de Peña para mejorar el servicio está el registro de la marca, implementar el uso del código de barras en las prendas, mantener la inversión publicitaria en un conocido programa deportivo radial y establecer una alianza para ofrecer crédito en los quioscos del Banco de Antigua dentro de sus tiendas.
“La Megapaca” no solo vende ropa, se ha ampliado al negocio de los zapatos, peluches y artículos para el hogar como manteles, cortinas, entre otros. Cada semana importa un contenedor con 45 mil libras de ropa, juguetes y zapatos de segunda, siendo una de las 25 principales importadoras del sector.
1 comentarios: