Hace 60 años “muchacho italiano viene a casarse” (desde San Francisco) toca el timbre a Marta Stella y hoy aquí están los dos juntos recorriendo un largo camino de entrega mutua. Fernando, Roberto y yo quisiéramos compartir lo que hemos visto en ellos desde entonces: se aman con comprensión, paciencia, humor y servicio.
Mi mamá salió de Guatemala al mundo entero, lejos de sus padres, y estuvo siempre al lado de mi papá, en silencio, de pie en todo momento, atenta y servicial. Mi papá con su trabajo y sus viajes, protegiéndola siempre, pero esperando encontrarla en la casa.Entre ellos hay una fidelidad que los ha mantenido unidos, con la heroicidad de lo diario. Para nosotros y nuestros hijos un ejemplo de saber amar siempre, perdonar siempre y tener la paciencia de comenzar cada día. Son felices por amor y no por obligación y tienen la puerta abierta para todos nosotros estemos donde estemos.
0 comentarios: