Opinión:Gracias por todoHa sido un honor y un gran gusto escribir para este diario. Por: Pablo Rodas Martini
Es domingo a mediodía. El calor es intenso afuera. Escribo este artículo desde una sala de espera en el aeropuerto. Vine recién hace unos días y ya voy de salida nuevamente. Ahora es un vuelo diferente, sin embargo… marcho solamente con boleto de ida. Iré a trabajar fuera del país, y la familia me seguirá después.
Con este artículo concluyo cerca de diez años de escribir para elPeriódico, adonde llegué en 1997. Han sido más de mil artículos a un ritmo de dos por semana. Agradezco a Jose Rubén Zamora y a Juan Luis Font por haberme abierto las páginas del diario y por haberme asignado no solo una sino dos columnas semanales. También agradezco a María del Carmen de Curley, a quien siempre le enviaba mis artículos por email, así como a los revisores de estilo de elPeriódico, que siempre respetaron el fondo de mis artículos, pero ayudaban a corregir pequeños errores de redacción que en todo artículo se le escapaban a uno. Agradezco a los lectores que seguían mis artículos, tanto a aquellos que lo hacían de manera asidua como a aquellos otros que lo hacían de manera más eventual. Siempre he creído que escribir artículos de prensa es como colarse por las puertas de miles de casas para compartir instantes con infinidad de familias desperdigadas en toda Guatemala, y ahora incluso por Internet hasta las computadoras de cientos de lectores que residen en el extranjero. Escribir esos dos artículos semanales pasó a ser parte innata de mí. Ya sabía que los lunes y los jueves por las mañanas iba a dedicar unas horas para redactar los artículos de los días siguientes; a veces los hacía desde el domingo y el miércoles. Procuré combinar en la medida de lo posible artículos económicos con artículos de corte político. Ya en los últimos años me había sentido a gusto con un estilo en el que asumía una perspectiva más personal, arrancando el artículo desde una experiencia propia sobre el tema que pasaría abordar. Por cierto, Guatemala es un país fascinante donde temas sobre los cuales escribir abundan a granel. No solo dejaré de escribir, sino que además ya no me involucraré más en el proceso electoral que se avecina en el país, y en el cual estuve apoyando durante 2006 a uno de los candidatos presidenciales. Tampoco, por supuesto, continuaré con mi labor de consultor independiente, que era a lo que me había dedicado por varios años. Si bien estoy rompiendo lazos que había forjado, de ninguna manera me distanciaré de lo que suceda en nuestro país. Continuaré al tanto de nuestro acontecer nacional en política y economía. Voy fuera de Guatemala con una gran ilusión para asumir un nuevo desafío profesional, que me tendrá plenamente inmerso en la realidad de nuestros cinco países centroamericanos y en la de otros con los cuales nuestra región estrecha relaciones cada vez más: Belice, Panamá y República Dominicana. Aprovecho para comentar que dentro de unos meses trasladaré la mayor parte de mis libros de economía (creo que unos dos mil o más) a la biblioteca de la Universidad Rafael Landívar (URL) donde quedarán en calidad de préstamo de manera indefinida para que puedan ser consultados por profesores o estudiantes. Me pareció egoísta dejarlos en cajas. Libros guardados son como piedras, libros muertos; son los lectores quienes les dan vida. Agradezco a la biblioteca de la URL que ha tenido la gentileza de aceptarlos. Hubiera querido dejarlos desde ya, pero no me dio tiempo para separar aquellos libros que yo me llevaría, así que en un próximo viaje a Guatemala haré la separación. De nuevo, gracias por haberme permitido ser columnista de elPeriódico, y por haber dado seguimiento a mis artículos. Ha sido un honor y un gran gusto haber escrito para este diario por tanto tiempo. No tengo idea de cuándo escribiría otra vez en elPeriódico, pero ya llegará el tiempo de volver. pablorodas@yahoo.com Agregar comentario: |
Más en esta sección
Mas enviados
Los más leidosLos más comentados
|
0 comentarios: