La búsqueda de soluciones al creciente caos en el área metropolitana de Guatemala hace imperativa la aplicación de un concepto de autoridad territorial más amplio que el de las circunscripciones municipales, a fin de asegurar en el mediano plazo la reversión del proceso de deterioro de la calidad de vida de los ciudadanos de la metrópoli y su área de influencia.
elEditorial
El proceso de macrocefalia urbana se evidenció desde los años sesenta, estimulada por la industrialización en el municipio de Guatemala y áreas circundantes, agravada por la migración derivada del conflicto armado y del terremoto de 1976 y definitivamente consolidada por la alta participación de este espacio geográfico en la distribución territorial del Presupuesto de Gastos de la Nación.
Los estudios, propuestas estratégicas y planes con referencia al ordenamiento territorial pueden contarse por decenas; lamentablemente han tenido poco impacto y solo ocupan espacio en anaqueles de bibliotecas.
El texto constitucional, tímidamente, vislumbró la necesidad de constituir una autoridad metropolitana capaz de prever y disponer lo necesario para orientar el desarrollo urbano de la región central; sin embargo, mantuvo principios de autonomía municipal y de propiedad privada que garantizan el derecho de alcaldes y propietarios de hacer, en sus respectivos territorios y propiedades, lo que les convenga, sin atender consideraciones relativas al desarrollo y ordenamiento territorial consistente con las necesidades del futuro.
Los persistentes conflictos entre alcaldes, la evidente imposibilidad de concluir obras importantes (anillo periférico metropolitano, por ejemplo), la ausencia de legislación apropiada y la descontinuada planificación urbana y regional, son determinantes de los problemas existentes que, lamentablemente no se quedarán en el caótico tráfico vehicular, sino que impactarán en áreas mucho más sensibles tales como la contaminación y la sostenibilidad ambiental, el agotamiento de las fuentes de agua, la insuficiencia y centralización de servicios sociales de educación, salud y de infraestructura básica, cuyos impactos podrían causar daños de carácter irreversible, con grave perjuicio de la calidad de vida en el área metropolitana de Guatemala.
El problema pues, es de todos, y exige un tratamiento de conjunto, sea coordinando las acciones entre las diferentes autoridades municipales, o creando una autoridad metropolitana con unidad de mando en las áreas de su competencia.
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3 comentarios:
Alan Cosillo: (2007-02-19 15:02:25 horas)
La irresponsabilidad de los gobiernos anteriores y el actual no les ha permitido crear zonas francas para que la producción migre a otras partes del país. No hay incentivos reales para que las empresas se ubiquen fuera del área metropolitana. La urbe de Guatemala está sufriendo de artereoesclerosis por el centralismo exagerado del Estado de Guatemala. Así que descentralización del Estado, y sin incentivos fiscales reales la ciudad de Guatemala seguirá creciendo como un cáncer, sin orden, sin servicios y con muchos males sociales (criminalidad, maras, narcotráfico, desempleo, hacinamiento social, discrminación, etc. etc.)
Miriam Guerra: (2007-02-19 11:27:28 horas)
Como en todo, es cuestión de prioridades. En relación al tráfico de la cuidad; el actual alcalde en su primer gobierno capitalino, le cedió la calle pública, lo que era el carril auxiliar del periférico, al centro comercial Novicentro para su estacionamiento, este funcionaba donde vendieron el terreno para construir el hospital Novicento y varias oficinas y locales comerciales, desviando el tráfico que sale del periférico a la calle de atrás de dicho centro, lo que originó para los peatones cruzar dicha calle una verdadera amenaza de muerte y para los residentes salir con sus carros, por la gran velocidad que llevan los carros que van del periférico hacia Las Charcas y Ciudad San Cristobal, al extremo que se han metido a las casas, han votado los postes de la luz, no importando que enfrente del hospital hay un colegio, quienes al inicio pusieron túmulos y el alcalde de entonces, Arzú, los mandó a quitar. En su segundo gobierno capitalino mandó a tirar pinos que tenían 25 años de vida para darle salida hacia el periférico sur a los centros comerciales que están atrás de Tikal Futura, cuando se podía a pocos metros dar la vuelta de periférico norte a sur, en Las Majadas.
El alcalde de Mixco vive en una calle paralela al Bulevar San Cristobal pero como que nunca lo a cruzado caminando.
Henry Benitez: (2007-02-19 09:55:05 horas)
Y sí no queda la UNE? Sus financistas estarán pensado en invertir en otro partido militaroide, indigenófilo ó narcopolítizado. Creo que tienen un DILEMA a corto plazo por resolver.
3 comentarios: