La sola mención de su nombre desata pasiones. La candidatura de Rigoberta Menchú pone en un brete muy incómodo a quienes en este país se han apresurado a barrer bajo la alfombra sus prejuicios racistas.
Estas buenas conciencias abogan porque los indios tengan bocado, pupitre o empleo con salario mínimo, pero respingan ante la posibilidad aún remota de ser gobernados por una india. Una cosa es que se superen y otra que nos superen, vaya. Es ahí donde empiezan a aflorar los chistes despectivos, el cacareo temeroso y siempre latente a la reversión del orden establecido.
Hay otros en este gallinero que actuamos como adversarios de nuestros propios prejuicios y defendemos a priori a la candidata, sin haber escuchado su propuesta. En todo caso, los que “huy no”, los que “mejor no” y los que “a ciegas sí”, hemos tomado nuestras posiciones por puro impulso emocional, condicionados por nuestro ánimo reaccionario o apóstata.
No hay rodeo posible, después de tantos años de discriminación, hasta los indios son racistas.
Rigoberta ha sacado a ventilar las creencias más incómodas, a remover los miedos más atávicos. Y nos hallamos consternados, incómodos, inquietos. Si tan solo prestamos atención a nuestras palabras, podremos advertir, admitir y confrontar que sí, de plano pensamos que el lugar de los indios es el campo, por decirlo de alguna manera. De otra forma podríamos seguir eternamente poniéndonos el tacuche de cristianos demócratas sólo para dominguear.
Desaprender el racismo, asimilado a temprana edad, no es cosa de pasar en limpio nuestras supersticiones. Es un proceso, y como tal, va a tomar muchos años de convivencia, de discusiones francas, de experiencias interétnicas radicalmente distintas que puedan abrir una fisura en nuestra rígida visión del país. Ya sólo por esa oportunidad, podríamos aplaudir la participación de Rigoberta.
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4 comentarios:
Evelyn Samayoa: (2007-02-27 10:35:02 horas)
Carolina Riquelme, le doy una opción al país donde podría ir a vivir, qué le parece con Bush, allá estaría con los suyos, la tratarían como usted y su familia se lo merecen.
La vamos a extrañar tanto que no se imagina, ojala todas las ''personas'' que piensan así se fueran al igual que usted, que linda sería nuestra Guatemala.
Sal Troccoli: (2007-02-26 21:29:43 horas)
Buen viaje Carolina, y no se olvide poner en las maletas su racismo y fe en el Supremo.
francisco perez: (2007-02-26 20:48:13 horas)
La verdad yo no se porque tanto alboroto con la todavia no decidida candidatura de la Sra. Menchu. Ella puede querer ser candidata y los partidos que la apoyan pueden hacer micos y pericos; pero al final, los amos y sres. de este pais, los que verdaderamente nos mantienen viviendo atrasados y encasillados, son los que deciden quien queda o no. Asi que no nos hagamos los pendejos en discusiones enredadas.
Carolina Riquelme: (2007-02-26 15:19:27 horas)
Esa frase de "hasta los indios son racistas" me gusto, ellos siempre se sienten menos, siempre dicen "y por que me discriminan". Mi familia ya tiene el plan B, antes de ser gobernados por una india como esa, nos vamos del pais. AMEN
4 comentarios: