La visita del elenco argentino a Guatemala me hizo recordar los años cincuenta del siglo pasado, cuando venía el Palermo de Argentina cargado de buenos jugadores, desempleados de su Liga y se ocupaban jugando por toda América Latina dando cátedra de fútbol expectación, plagado de chilenas, dribblings, tunelitos, gambetas, pases, etcétera.
A veces ganaban o empataban. ¡Guatemala se lucía!, pero cuando nos tocaba jugar en torneos de verdad, hasta Panamá nos ganaba, y lo peor, es que aquí se quedó ese tipo de fútbol. Ojalá algún día la visiòn de jugar así sea modificada; que venga alguien a hacer atletas y además enseñe a patear al marco desde cualquier distancia y ángulo. Y que se grabe que los juegos se deben ganar metiendo goles y no haciendo fouls o pases decorativos e innecesarios.
0 comentarios: