El sábado 24 me publicaron el artículo “Cantos por la Paz”, pero faltaron estos dos párrafos: Transcurrida esta década, los cambios dentro y hacia el grupo indígena son significativos: debate sobre derechos, surgimiento de líderes, presencia en espacios sociales, políticos, laborales. Una inclusión necesaria, propiciada por la Paz, con definiciones estatales, como es la reciente política pública en contra de la discriminación y racismo. Cierto: vivimos violencia. La población está lejos de la armonía social, pero la apertura de ese espacio negado por cientos de años, es de por sí esperanzador. A raíz del pasado aniversario, uno de los líderes guatemaltecos señaló “la paz es un proceso, no un decreto”. Aparentemente, resulta más fácil empezar la guerra que construir la paz. Se trata pues, de un trabajo constante que da para muchos cantos. Los cantos de dolor pueden también ser de aliento, con metas y acciones a futuro. Algo como señala el filósofo Soren Kierkegaard: “La vida solo puede ser comprendida mirando al pasado y, sin embargo, debe ser vivida caminando hacia adelante”.
0 comentarios: