Adentro de la PNC se crearon escuadrones de limpieza social, que hoy se salieron de control.
Sylvia Gereda Valenzuela
La Policía Nacional Civil (PNC) colapsó en Guatemala. La intentona de los Acuerdos de Paz que proponían la creación de un nuevo cuerpo policial se transformó de un gran sueño a una terrible pesadilla. Los esfuerzos por sacar a la Policía del oscurantismo de los años ochenta quedaron en intentona.
Hoy, nuestra Policía es tan corrupta como la de aquellos años de represión; es tan asesina como aquella que se conducía en paneles blancas para ejecutar. Antes, los policías cercenaban dedos, aplicaban descargas eléctricas y mutilaban órganos sin piedad; hoy los nuevos policías rocían de gasolina, queman ciudadanos, les dan un tiro de gracia y dejan a sus víctimas tiradas en un barranco. Una realidad dura y cruel, pero imposible de negar.
La brutalidad con que operan un alto número de agentes se evidenció ante el mundo, luego del cruel asesinato que perpetraron cuatro jefes de la Policía contra tres parlamentarios salvadoreños y su chofer. Sin embargo, desde el año pasado, elPeriódico junto con los grupos de derechos humanos hemos venido alzando la voz para demostrar nuestra preocupación por las brutalidades cometidas por la Policía en contra de la población civil. Se registran más 2 mil denuncias contra agentes en el último año y durante la actual administración de Óscar Berger han sido capturados 1,078 policías por estar implicados en delitos.
Lamentablemente estos esfuerzos que ha realizado el ministro Carlos Vielmann por depurar la PNC se opacan cuando surgen las dudas y denuncias sobre escuadrones de limpieza social creados adentro de la misma instancia policial y operando como un tentáculo del crimen organizado.
El día en que los cuatro policías asesinos fueron capturados, uno de ellos se excusó: “Los quemamos (a los diputados) porque nos dijeron que eran narcos colombianos y lo creímos”. Esta es la más contundente muestra de que estos altos jefes policiales estaban entrenados y acostumbrados a “calcinar presuntos delincuentes” para hacer limpieza social y por ende, prestarle un servicio a la patria.
Llevamos más un dos años de ser testigos de cómo todos los días aparecen un promedio de 16 muertos, un alto número de ellos son mareros o individuos con antecedentes penales, brutalmente asesinados.
El mismo procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, lanzó desde febrero de 2006 la voz de alerta para hablar de limpieza social, pero nadie le ha prestado atención.
Mientras tanto, la Policía sigue siendo una estructura de poder paralelo al Estado. Esta no es la primera ocasión en que policías ejecutan y queman a sus víctimas, hace dos meses se produjo un hecho similar al de los diputados cuando un grupo de cambistas fue calcinado en carretera a El Salvador.
También recordemos a la Banda del Subcomisario, integrada por cinco agentes que ahora están presos acusados de secuestros y la banda de la Comisaría 12, compuesta por seis policías que allanaban moradas, asaltaban, robaban y violaban mujeres.
El problema cuando se deshumanizan las fuerzas de seguridad y se crean escuadrones para asesinar “presuntos delincuentes” es que se pierden los límites que separan el bien del mal y estas fuerzas paralelas llegan a convertirse en el peor enemigo de quien los engendró y una amenaza para los ciudadanos honestos.
En el caso del asesinato de los diputados salvadoreños y sus victimarios, podemos deducir, sin temor a equivocarnos, que se trata de acciones que provienen de las mismas fuerzas de seguridad. Con el perdón del Ministerio de Gobernación, la teoría de que “los cholos se amotinaron” no tiene credibilidad, porque se necesitan fuerzas poderosas dentro del Estado para burlar una seguridad perimetral de más de 20 soldados militares y 25 policías que custodiaban la cárcel del Boquerón; también se necesita una dosis extrema de influencia para doblegar al alcaide y 21 guardias de presidios para que se vuelvan cómplices de los asesinos, abran las cinco puertas con más de 15 candados que separaban a los mareros de los Policías y permitan el ingreso de fusiles AK-47 a la segunda prisión de máxima seguridad, que por cierto no cuenta ni con cámaras de vigilancia.
Tiene razón Rodrigo Ávila, jefe de la Policía de El Salvador, cuando afirma que “se trata de evitar que se abra la caja de Pandora y se descubran hechos muy graves ocurridos en Guatemala, relacionados con el crimen organizado”. Él habla del crimen organizado que ha permeado hasta lo más profundo de las fuerzas de seguridad y que tiene fuerza para doblegar al Estado.
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7 comentarios:
Francisco Fernandez: (2007-03-01 15:58:46 horas)
El señor Fuentes es el mas orientado en todo este asunto, Arena, PAN, Unionistas y GANA, son hermanitos de leche, han mamado de la misma teta, o como dicen en mi pueblo "Coyotes de la misma loma" los reclamos de Saca, son de compadre hablado. ¡YA NO LES CREEMOS¡
Carlos Orozco: (2007-03-01 14:00:43 horas)
Tanto que se habla ahora de "caja de pandora", está de moda, por el asesinato, homicidio o como quierea llamárse al terrible hecho de quitarle la vida a un ser humano, pero es que los periodistas y gente en general, no se recuerda de los días lunes, aquellos en que aparecían los pelones tirados en alguna carretera de la zona 16? Ahora solo porque tenìan un estatus polìtico y econòmico y por que eran de la "clase polìtica" y ademà s de otro paìs. LASTIMA QUE HASTA AHORA MUCHA GENTE COMENTE Y SE DESENCADENE EN EPITETOS PARA EL GOBIERNO, CUANDO HACE MUCHO TIEMPO HA VENIDO SUCEDIENDO Y ESO LO DIGO CON CONOCIMIENTO DE CAUSA, PUES ME TOCO QUE PRESENCIAR EN DEMASÍA ESTO QUE AHORA LOS ASUSTA..... SE RASGAN LAS VESTIDURAS TODOS.... QUE POCO SENTIMIENTO Y POCO CORAZON CON NUESTROS HERMANOS QUE HAN MUERTO POR CUALQUIER COSA... Y NO DIGAMOS LOS QUE NO "HAN ESTADO METIDOS EN COSAS"......
Luis Fuentes: (2007-03-01 13:09:04 horas)
No cabe la menor duda que esto huele feo, detrás hay algo que no le conviene a ninguno de los dos gobiernos que salga a luz pública, ambos se están tapando con la misma chamarra y que Saca no venga con discurso de queribunes que no les luce. Recordemos que Roberto D´Aubison padre -fundador del ultraderechista ARENA y dirigente de escuadrones de la muerte en su país, acusado de la muerte de Monseñor Romero en El Salvador-, tenía un santuario -una propiedad- en el área donde fue asesinado su hijo y los otros 3 salvadoreños salvadoreños, acá hay algo más pesado en donde ambos gobiernos están tratando de evitar que se conozca.
Manuel Aler: (2007-03-01 10:44:07 horas)
Lo hemos dicho hasta el cansancio: con impunidad no puede haber democracia. Ahora el Estado ha vuelto a sus viejos fueros: el terror y la impunidad. Estamos viendo morir a Guatemala, desangrada por quienes se creen sus dueños. A los empresaurios solo les preocupa si les afecta el negocio, se mate a quien se mate. Y, los demás ¿seguiremos agachando la cabeza?
E. DANILO PINALES: (2007-03-01 10:29:25 horas)
Caja de pandora? mas creo la olla de popó, ademas si la policia o el gobierno tienen escuadrones de la muerte y asesinan mareros por mi no hay problema, para que los queremos en la carcel para que salgan con la menció Summa Cum Lauden en extorsión, secuestro y delincuencia? Opino que simplemente se equivocaron al meterse con tan distinguidos parlamentarios, niños de primera comunión, panes de Dios -captaron mi sarcasmo?-, como decimos aqui, esto pica y se extiende, lo peor es que esto viene en el peor momento en año electoral para Giamattei y esto solo jala agua para el molino de Perez Molina, Colom y la "doctora honoris causa" premio nobel de la "paz" la Sra. Rigoberta Menchú.
j. alberto recinos d.: (2007-03-01 08:20:35 horas)
Sin embargo, necesitamos grupos justicieros, ya que la pena de muerte virtualmente no existe. La única forma de aplicarla a los asesinos, es de la manera bizarra, aunque corramos el riesgo de que los de cada grupo se vuelvan gatilleros a sueldo posteriormente. Soy de los que se alegran cuando pandilleros y asesinos aparecen muertos por estos grupos. Ojalá tuviéramos una alternativa.
juancarlos matta: (2007-03-01 03:46:23 horas)
Pandoras Box era un club gay en la zona 4 hehe. (claro que yo nunca fui)
7 comentarios: