Son 20 muertos violentamente cada noche, con un promedio de jóvenes de
19 años y un porcentaje creciente de mujeres asesinadas con odio
sexual. Una camioneta asaltada y 25 automóviles pierden su dueño
diariamente. No hay detenidos. Nadie protesta. Un grupo de gánsters
dueños de un importante banco, retiran cuantiosos fondos y avisan a las
autoridades monetarias que han quebrado. Casi un millón de
cuentahabientes, dueños de más de Q6 mil millones, son así estafados.
Los banqueros huyeron, no hay nadie detenido. Cesó la protesta. Es el
quinto banco que se hunde. La confianza financiera es grave si se
debilita. Todo se junta. Solo el 17 por ciento de jóvenes candidatos a
la Universidad de San Carlos aprobaron la prueba de matemática. Es el
cuarto año en que se repite el drama. La educación se parece a la
tierra que se hunde en el barrio San Antonio en un escalofriante
agujero, que es como la réplica física del clima moral que se vive,
oscuro, amenazante, sin explicación.
En la campaña electoral se confunde la democracia participativa con
las pujas de un día de mercado. ¿Regateos para bajar el valor de la
mercancía? Es el colmo, candidatos sin partido que saltan de una a
otra opción, tras la mejor oferta. Y partidos sin candidato
presidencial, que buscan como marchantes de plaza, en demanda del
mercader que los salvará. ¿Y los principios? ¿Y la vergüenza
pública? Casi un millón de personas agostan sus vidas en la
impotencia y la rabia de invertir tres horas para llegar al trabajo o
llevar a los hijos a la escuela y otro tanto para volver. El caos vial,
en otros sitios, no tarda sino pocas horas. El Transmetro tardará en
mostrar su utilidad. ¿Y mientras tanto?
Hay muy pocas situaciones en la vida social en el que el ciudadano se
encuentre tan inerme como ahora, desprovisto de información, recursos
o salidas. La rebaja en la disposición del ánimo, la desesperanza
generalizada enferma. Frustra, malogra y alimenta fracasos. De cada
diez compatriotas en 2006 que sacrificando ahorros y voluntades
llegaron al Norte, siete han sido devueltos por la Migra. ¡Hasta huir
está dejando de ser alternativa!. Y no se olvide que, según dicen los
siquiatras, la frustración produce agresividad, conductas violentas.
¿Más todavía?
Se vive hoy día en Guatemala un momento de extrema tensión
sicológica, grave, desorientadora en los distintos niveles en que lo
público se manifiesta. Y eso, a pesar de que la sociedad viene siendo
abrumada desde hace tiempo por noticias que normalmente solo se viven
como excepción. Nos estamos encalleciendo, ahí donde radica la
sensibilidad y el orgullo nacional. Acaban de ser asesinados con
demencial crueldad tres diputados salvadoreños y su piloto por seis
policías encabezados por un oficial jefe de Sección, y dos de ellos
condecorados hace un par de años por su eficiencia. Emplearon fósforo
blanco para no dejar huella. Causó sorpresa su rápida detención, pero
ha sido mayor la de su muerte. Aquí hay una enorme complicidad.
No es imposible imaginar lo que ellos sabían, lo que explica que un
grupo de cuatro hombres armados los hayan asesinado en la cárcel
especial de El Boquerón, a plena luz del día, atravesando seis
candados. El Washington Post calificó el hecho como el colapso del
sistema de seguridad del Estado. El FBI vino. El presidente Antonio
Saca se quejó ante papá Busch (sic) y una campaña en El Salvador llama
a no consumir productos guatemaltecos. Después de Estados Unidos, El
Salvador es el mercado comprador más importante, con el 20 por ciento
en 2004 del total exportado. Los daños no son morales.
Estamos inermes. Como ciudadanos comunes no entendemos nada de lo que
ocurre. El Ministro del Interior ha mentido, probablemente porque
tampoco lo sabe. El Director de Policía calla. En todo esto hay una
profunda complicidad. Muertes, asaltos, políticos en subasta,
repatriados que lo perdieron todo, locura vial, una imagen nacional
pisoteada, funcionarios inútiles, jueces que van a ser juzgados,
agujeros súbitos y descalificación de la educación, policías
criminales, etcétera, etcétera... No ayuda a la salud social estar
pesimistas. Así no encontramos la ruta. Pero ahora, absortos, nos
llenamos de rabia, Estamos inermes, es cierto, pero ratificando la
certeza de que aún tenemos resortes morales e intelectuales para salir,
optar, establecer alternativas...
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5 comentarios:
sergio santos: (2007-03-04 16:07:05 horas)
Y con todo eso estimado don Edelberto hay quienes critican y se preocupan por lo que pasa en Cuba, ¡que verguenza!
sergio licardie V.: (2007-03-04 12:32:27 horas)
Indudablemente que la situación se presenta difícil, pero nadie dice que hacer. Los partidos, grupos y sus dirigentes civiles, comandantes militares, coroneles guerrilleros o figuras de virina, no muestran mas que opiniones basadas en su presencia cívica o historial de sus acciones violentas. Los periódicos se relamen de gusto con la nota roja que es la que vende, la contaminación de malos ejemplos e incompetencias es el gran negocio y generadora del miedo de la población. Mueren los jóvenes, los policías, los diputados, pero a los banqueros que robaron nadie los menciona ni los captura. No necesitamos que se digan las cosas, sino que se diga que hacer. No necesitamos que se cambien leyes, ni que se cumplan, necesitamos que se conozca el sistema, la realidad de las dinámicas sociales y allí actuar, sin siquiera preguntar, porque no entienden de que se trata. La gente trabaja con o sin empleo, y come, bien o mal, faltándole a los diez mandamientos o a los 200xx artículos de la constitución y reglamentos legales. ¿Y los principios? no son teorías políticas, religiosas o morales. Son los que motivan a la gente a ganarse el pan y sobrevivir. No estamos inermes, estamos esperando el momento histórico en que de los palacios saquen a los toros y liberarnos de la rabia acumulada. Serán usos y costumbres de cada cien años.
lvsergio2@cableonline.com.mx Maestro Primaria INRA
BERTIN SALGUERO: (2007-03-04 12:10:36 horas)
SEÑOR TORRES, QUE BUEN ARTICULO EL QUE HA ESCRITO EN EL PERIODICO, SOBRE TODO LA FORMA DE REDACCION A CUYO CONTENIDO LE INYECTA VIDA. ES NADA MENOS QUE UNA RADIOGRAFIA DE LO QUE NOS PASA EN GUATEMALA, DE NUESTRA SUBCULTURA, DE NUESTRA FALTA DE IDENTIDAD, DE CALIDAD DE GUATEMALTECOS QUE LA SOCIEDAD HA FORMADO. PARECIERA SER QUE LA UNICA LUZ AL FINAL DEL TUNEL, ES OTRO FERROCARRIL QUE CORRE A NUESTRO ENCUENTRO A ALTA VELOCIDAD.
Estuardo Moran: (2007-03-04 11:21:31 horas)
Muy buen artículo Don Edelberto. Es difícil imaginar una salida sin costos sociales a esta grave crisis institucional y de descomposición social a la que hemos llegado. Creo que se necesitan más que elecciones y mucha creatividad para encontrar esas nuevas alternativas,... y sobre todo no perder la esperanza de un mejor futuro para nuestros hijos.
juan pablo escobar: (2007-03-04 09:48:16 horas)
En un momento determinado, la impotencia ante ese estado de cosas y la falta de esperanzas nos pueden llevar a soluciones negativas: el vicio, el abandono y el suicidio. Por algo Asturias decía que en este país solo se puede vivir zocado. ¿Alguien sabe de algún sitio de internet con formas de suicidio indoloras, rápidas y eficaces?. A muchos, cuando se nos acabe la capacidad de chambear o no encontremos chamba, y tengamos que hacer la talacha para el cuscún o para el tapiz, será el momento de pensar en serio en una solución definitiva.
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