Con mi hermano recordamos que con muchos sacrificios se formó en la Escuela de Artes y Oficios, cuyo inmueble les fue arrebatado a los estudiantes de la época por el Gobierno de turno para instalar el Ministerio de Educación, a quienes se preparaban como recursos técnicos para el país. Los estudiantes lucharon para conservarlo pero se les doblegó. En lugar de proporcionarles a ellos ayuda económica para restaurar el edificio y hacerlo más eficiente para beneficio del país, se la otorgó a quienes en él se instalaron. Hoy el Gobierno de turno le provee a ese Ministerio, que diariamente es señalado por ser deficiente en muchos lugares humildes, de millones de quetzales para construir adicionalmente un “rascacielos” moderno, que se destinará para ampliar esa dependencia que está destinada a replicar el injusto y no equitativo sistema social que impera.
Agregar comentario:
0 comentarios: