Es necesario lamentar la muerte de cuatro ciudadanos salvadoreños, para que todos reaccionen ante la tragedia que vive nuestro país. ¿Es que acaso el cobarde asesinato de mi hija Claudina Isabel, junto con el de más de tres mil mujeres guatemaltecas no cuentan? ¿Acaso no merecen ser investigados y aclarados? Presidente Saca, ¿por qué reacciona hasta ahora? ¿Acaso no somos sus hermanos centroamericanos los que estamos muriendo? Guatemaltecos, cuántos inocentes más deben morir para que reaccionemos. Vaya, vaya, vaya..., al fin reaccionaron ante los ríos de sangre que corren en nuestro país, no les parece que es demasiado tarde. Primero Dios que no se enfríen.
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