Creí en un Estado de derecho, en las instituciones establecidas en el país, así como también en las dependencias del Estado, que efectúan efectivamente su trabajo. Sufrí un impacto social al enterarme que las instituciones legales y el Estado de derecho no existen. Deposité mi dinero confiado en instituciones bancarias, la comunicación fue directa, se suponía eran supervisadas por la Banca Central de Guatemala y la Junta Monetaria. Percibimos que prevalecen los intereses económicos y políticos de grupos sobre el Estado de derecho de los ciudadanos honrados. Por los hechos indicados y lo recurrente del abuso, manifiesto que el sistema de justicia está al margen de la ley, por lo que considero indispensable una comisión internacional contra la impunidad, la manipulación y la no justicia en Guatemala.
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1 comentarios:
Luis A. Aragón D.: (2007-03-07 11:25:43 horas)
Desgraciadamente en este país, la mejor institución, más poderosa que el estado de derecho, es "don dinero". El soborno, para complacer a los responsables y omitir los efectos fundamentales de la acción penal y encarcelamiento de los delincuentes responsables de la catástrofe. Si usted va al Supermercado, ¡ASUSTESE! Ahí encontrará a esos forajidos haciendo sus compras con su dinero, mientras que usted lo hace con el dinero honrado que tuvo la oportunidad de conservar. ¡Por Dios Santo! ¿Hasta cúando los chapines seguiremos aguantando todo ésto? No nos resta más que desahogarnos escribiendo este montón de palabras.
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