Se podrá seguir diciendo que defendemos delincuentes y no la vida, pero parece que hoy las cosas están más claras para quien quiera verlas. La ejecución de quienes ejecutan no es una práctica nueva, sino la fórmula utilizada siempre para obstaculizar investigaciones y fortalecer la impunidad que impera, que golpea, que mete zozobra, que parece imparable y que carcome todas las instituciones del Estado y el tejido de la sociedad que permanece impávida. Nos avergonzó y nos puso en qué pensar el asesinato de los diputados y el piloto, parecía que habíamos llegado al límite sanguinario y de lo que un ser humano puede hacer, a otro ser humano. Secuestrarlo, torturarlo, dispararle y convertirlo en cenizas. Nos preguntábamos como es posible tanta saña, tanta crueldad, tanta capacidad operativa e impune, no dábamos crédito a lo acontecido, pero ahí estaban los cadáveres calcinados que hablaban por sí solos y nos recordaban hechos y formas de actuar del pasado.
Por la participación política de las víctimas y las presiones externas, los esfuerzos de investigación dieron algunos resultados, que desconciertan a la población, pues surgieron más dudas y se comprobaron hechos tantas veces denunciados por las organizaciones de derechos humanos respecto a la participación de las propias fuerzas de seguridad del Estado en múltiples crímenes o ejecuciones extrajudiciales. A través de ello podemos decir que la mal llamada limpieza social es una realidad que regocija a esta sociedad impregnada de la cultura de la violencia, porque en vez de condenar el constante asesinato de jóvenes, aplaude el aparecimiento de cadáveres con muestras de tortura.
Además de ese tipo de hechos que nos preocupan, están las amenazas que se han dado contra periodistas como Haroldo Sánchez, de ‘Guatevisión’, y de Samanta Guerrero, de ‘Radio Punto’, que se extienden a todos quienes han cubierto los trágicos sucesos con pelos y señales y que hoy se les quiere silenciar para que la sociedad no tome conciencia del alto grado de impunidad imperante, la cual también señala el Departamento de Estado norteamericano, que puede decir lo que quiera de las fuerzas de seguridad guatemaltecas con motivo de la visita del presidente Bush. A los guatemaltecos nos indigna la situación, a los norteamericanos les debería dar vergüenza seguir permitiendo el accionar impune del presidente Bush ante el mundo.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
2 comentarios:
Oscar Paniagua.: (2007-03-08 21:56:35 horas)
Aunque leí muy tarde de la noche esta columna, me parece muy fuera de foco el comentario del Sr. Haroldo Ruano. En el mismo no se expresa nada de objetividad sobre el asunto tratado. Saludos.
HAROLDO RUANO: (2007-03-08 14:36:01 horas)
Señor Albizures, nadie tiene derecho a cometer actos que perjudiquen a los demà s, sean los malos de DERECHA O IZQUIERDA, asì que ya es hora que vaya cambiando sus costumbres y haga señalamientos sin dejarse llevar por su inclinaciòn polìtica.
2 comentarios: