Es un valle hermoso el de La Ermita, en el cual se asienta la ciudad de Guatemala. Los geólogos explican que el valle es el resultado de un cataclismo ocurrido hace diez millones de años.
elEditorial
Es un valle hermoso el de La Ermita, en el cual se asienta la ciudad de Guatemala. Los geólogos explican que el valle es el resultado de un cataclismo ocurrido hace diez millones de años. Este provocó la depresión de una considerable porción de tierra entre Santa Catarina Pinula y Mixco y en consecuencia su subsuelo posee numerosas cavernas. Lo atraviesan dos sistemas de fallas geológicas principales y, como pequeños vasos capilares, se encuentra surcado por muchas fallas menores.
La ciudad ha crecido sin orden ni concierto. De los terrenos planos, las construcciones han migrado hacia las orillas de los barrancos, al fondo de quebradas y hasta la ladera de las montañas que rodean el valle. No son pocas las construcciones levantadas sobre rellenos y como en toda urbe de una nación en vías de desarrollo, las regulaciones de seguridad no han sido siempre priorizadas para garantizar la vida de sus habitantes a la hora de autorizar una nueva edificación.
Existe una notoria falta de información apropiada para que los habitantes de la ciudad de Guatemala puedan conocer las condiciones exactas del suelo en el cual habitan.
En días recientes, tres vecinos del barrio San Antonio fallecieron como resultado del hundimiento de una porción de tierra en esa zona. Los vecinos habían dado la voz de alarma respecto a la existencia de pequeños sismos y retumbos en el lugar, sin que las autoridades hubieran logrado ponerlos a salvo a tiempo. No es extraño que a partir de esa tragedia, vecinos de otras zonas hayan declarado, asustados, que perciben el mismo tipo de síntomas. En Jocotales, zona 6, y en El Carmen, zona 12, es decir, en dos extremos distintos de la ciudad, se ha dado también la voz de alarma.
Las instituciones a cargo de ofrecer el diagnóstico apropiado que puede tranquilizar a los vecinos, sin embargo, han mostrado una lentitud onerosa para ofrecer respuesta. Tanto la Municipalidad capitalina, como el Instituto Nacional de Sismología, Meteorología, Vulcanología e Hidrología (Insivumeh) han mostrado dificultades para atender el reclamo de quienes temen por su vida. Hace falta más agilidad para investigar las condiciones físicas de los sitios en donde los vecinos detectan fenómenos atemorizantes.
La tragedia del barrio San Antonio se pudo prever, del mismo modo que puede proveerse de tranquilidad y calma a quienes en otras zonas del valle temen por su vida.
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1 comentarios:
BYRON LOPEZ: (2007-03-08 09:04:46 horas)
CREO QUE LA PREOCUPACION ES GENERAL EN EL ASUNTO DE LA TRAGEDIA DEL BARRIO SAN ANTONIO. PASIVIDAD EN LAS AUTORIDADES QUE DEBEN ACTUAR. SIN ENTRAR EN CONFRONTACION DOY SOLUCION:
MENOS PUBLICIDAD EN TELEVISION POR PARTE DE LA MUNICIPALIDAD (SI ES QUE PAGA) Y DEL INSIVUMEH ( MENOR PERSONAL, TOTAL NO SIRVE ESTA INSTITUCION) .
1 comentarios: